Un nuevo conflicto limítrofe se encuentra en desarrollo en el departamento del Atlántico. Los municipios de Soledad y Malambo participaron esta semana de una audiencia ante el Instituto Geográfico Agustín Codazzi para dirimir los límites entre ambos territorios.
En ese contexto, el proceso de deslinde surgió tras un desacuerdo de cada administración por los porcentajes que tiene cada municipio en el área del aeropuerto Ernesto Cortissoz.
Según la Alcaldía de Soledad, en cabeza de Alcira Sandoval, la posición oficial frente al tema es respetar los límites actuales trazados por el IGAC.
“Hay una línea vigente, en la cual se determina que el área del Aeropuerto Ernesto Cortizzos está divida con un 96% en Soledad y un 4% en Malambo, porcentaje que es el insumo para la asignación de la tasa aeroportuaria, que constituye el verdadero trasfondo de la solicitud de deslinde”, declaró.
Sumado a esto, mencionó que “se están llevando a cabo estudios técnicos que han permitido identificar tanto la soberanía sobre partes de nuestro territorio como la recuperación de porciones de terrenos que hoy están en jurisdicción de Malambo pero son históricamente de Soledad”.
De esta manera, la administración dio un parte de tranquilidad a la comunidad en medio de este proceso de deslinde.
“El municipio está ejecutando cabalmente la defensa jurídica, técnica e histórica que se requiere en este tipo de procesos. Actualmente, el acta de deslinde se encuentra en etapa preparatoria y acorde al cronograma trazado habrá mesas de trabajo adicionales, en las cuales se podrán practicar pruebas para sustentar las distintas pretensiones territoriales de los entes vinculados”, contó.
Defensa de Malambo
La Alcaldía de Malambo, liderada por Yenis Orozco, se pronunció acerca del conflicto limítrofe con el municipio de Soledad, y confirmó que busca el control territorial del 70% de la zona donde está ubicado el aeropuerto Ernesto Cortissoz.
Además, la mandataria aseguró que el municipio no busca apropiarse de territorio ajeno, sino que se respete el acuerdo histórico consignado en el acta de 1944 y se garantice justicia y equidad en la delimitación.
Por otro lado, el equipo técnico del municipio propuso “una línea divisoria donde Malambo siga más allá del río Magdalena, y la idea es que dentro de esa zona quede Granabastos, el 70% del aeropuerto y la empresa Impala”.
Así las cosas, tras las visitas de campo a los municipios, el IGAC deberá emitir un informe técnico. Posteriormente, se abrirá un plazo de 30 días para la presentación de alegatos por parte de los municipios.
En caso de no lograr un acuerdo entre las partes, el caso pasará a la Asamblea Departamental del Atlántico, que será la encargada de tomar una decisión definitiva.
Cabe resaltar que el proceso, que según líderes locales se remonta a gestiones iniciadas desde 2003, entra ahora en una fase decisiva. En los próximos días se espera la lectura del acta de la audiencia, paso clave antes de que el IGAC emita su concepto técnico.





















