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Todo apunta que, para el año 2027, los barranquilleros y habitantes de otros municipios empezarán a ver los beneficios del inicio de operación del Acueducto Regional del Norte. Se trata de una construcción que promete dejar atrás el servicio intermitente que padecen varios territorios del Atlántico y comenzar un nuevo capítulo en la trasformación hídrica del departamento.

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Lady Johanna Ospino, secretaria de Agua Potable y Saneamiento Básico del Atlántico, informó que el proyecto ya avanza en un 94 %, por lo que estiman que para el próximo año —durante el primer semestre— arrancaría la fase de pruebas y así avanzar en la senda que les permita poner al servicio esta megaobra.

“Entramos en la fase de equipos, que no genera tanto barro ni tanta tierra, sino equipos electromecánicos, plantas de suplencia, transformadores, bombas, motores, puentes grúas y ya el equipamiento de tuberías”, explicó a EL HERALDO.

Impacto regional

La funcionaria detalló que la capacidad de este sistema es de 1.100 litros por segundos, lo que es equivalente a 28 piscinas olímpicas por segundo. La obra incluye la instalación de 14 kilómetros de tubería nueva y dos tanques de almacenamiento de 700 metros cúbicos cada uno, lo que permitirá estabilizar las presiones en todo el corredor norte y fortalecer el desarrollo urbano y turístico del departamento.

En últimas, este acueducto va a ser el complemento de los otros sistemas existentes.

“Puerto Colombia no tiene capacidad para atender toda su demanda. Entonces, hoy se atiende con su propio sistema de acueducto, que tiene una capacidad de 300 litros por segundo, y lo faltante se atiende desde el acueducto regional Barranquilla. ¿Qué va a permitir el Acueducto del Norte? Está diseñado técnicamente para complementar ese acueducto de 300 litros por segundo y poder independizar a Puerto Colombia, abasteciéndolo al 100 % desde este acueducto”, explicó Ospino.

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Asimismo, en este municipio también se pretende resolver el problema de la cuña marina, el cual es la crisis más delicada de dicho sistema de acueducto.

Con respecto a Barranquilla, explicó que, pese a que cuenta con un buen servicio, necesita crecer.

“El gobernador Verano ha priorizado un Atlántico preparado para el futuro. No es ir atendiendo donde está la gente sin agua, sino cómo llevar primero el agua antes de que llegue la gente. Todo ese desarrollo urbanístico, de vivienda de interés social, turismo y expansión necesita agua, y ese es el gran objetivo”, detalló.

Los componentes

El Acueducto del Norte está conformado por cinco componentes principales que siguen el recorrido del agua desde el río Magdalena hasta los municipios beneficiados.

El primero es la captación, ubicada en una bocatoma fija sobre el río, integrada al malecón y diseñada estratégicamente para evitar afectaciones por la cuña marina, fenómeno que provoca la entrada de agua salada en épocas de sequía.

El segundo componente es la aducción, una tubería de 6 kilómetros que transporta el agua cruda desde la bocatoma hasta la planta de tratamiento, ubicada en el sector de Las Flores, cerca de la Ciénaga de Mallorquín.

Allí, en una planta dividida en tres módulos para facilitar mantenimientos sin suspender totalmente el servicio, el agua del río Magdalena es tratada para convertirla en potable.

El tercer componente corresponde al almacenamiento, con dos tanques de 700 metros cúbicos cada uno para garantizar la demanda del sistema.

Luego viene la conducción, que transporta el agua potable hacia los puntos de distribución, y finalmente la conexión con la red regional de Barranquilla, que abastece a ocho municipios.

Es de anotar que el sistema será operado por la empresa Triple A y se propone beneficiar a más 1,6 millones de atlanticenses en Puerto Colombia, Tubará, Usiacurí, Juan de Acosta, Piojó, Barranquilla, Soledad y Galapa.

“Esta es posiblemente la inversión más importante que se realiza en el país en materia de agua potable. Con tecnología de vanguardia, estamos blindando el servicio para ocho territorios y posicionando al Atlántico como líder nacional en cobertura”, puntualizó el gobernador Eduardo Verano.

¿Se han presentado retrasos?

Pese a que desde el 2020 se ha hablado este proyecto, no fue hasta el 2023 cuando se realizó la adjudicación de la obra.

Esto, de acuerdo con la secretaria Ospina, por retrasos en la contratación motivados por la pandemia: “Estábamos en plena pandemia y la situación a nivel mundial estaba muy difícil. Era un proyecto de muchos recursos, con muchos equipos importados y fabricados a medida, para lo cual el país, digamos, no estaba preparado”.