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La implementación del sistema Salvia y la creciente preocupación por la violencia contra las mujeres en el departamento del Atlántico marcaron la agenda de la viceministra de la mujer, Tamara Ospina, durante su reciente visita a la ciudad.

La funcionaria explicó que el Sistema Nacional de Atención, Registro, Seguimiento y Monitoreo de las Violencias Basadas en Género es una de las principales apuestas del Gobierno nacional para mejorar la respuesta institucional frente a estas violencias. El sistema busca eliminar barreras de acceso en las rutas de atención, fortalecer la articulación entre entidades y contar con información más precisa para la toma de decisiones.

“Estamos transformando la manera en que el Estado atiende a las mujeres. Salvia permite identificar riesgos, integrar datos y activar respuestas rápidas, especialmente en casos de alto riesgo de feminicidio”, indicó Ospina.

Entre sus componentes, el sistema contempla medidas de emergencia como alojamiento, alimentación, vestuario y protección para las víctimas y sus familias hasta por seis meses, así como estrategias de estabilización orientadas a garantizar acceso a empleo y educación, con el fin de romper ciclos de violencia.

Atlántico, territorio priorizado

La viceministra confirmó que el Atlántico fue priorizado en la fase de territorialización de Salvia debido a la escalada de homicidios de mujeres registrada en lo corrido del año.

De acuerdo con la información presentada, Barranquilla concentra cerca del 65,7 % de los casos reportados a Salvia en el Atlántico, seguida por Soledad, lo que ratificó la importancia de robustecer la articulación institucional en el área metropolitana.

Según datos entregados, se han reportado 30 casos de homicidios de mujeres, de los cuales solo algunos han sido tipificados como feminicidio, lo que evidencia posibles fallas en la clasificación e investigación de estos hechos.

“Hay una alerta importante. No se puede descartar el enfoque de género en estos casos, incluso cuando estén asociados a disputas territoriales entre actores armados”, enfatizó.

Ospina explicó que en contextos de conflictividad, las mujeres suelen ser víctimas de violencias diferenciadas, incluyendo retaliaciones entre grupos criminales, explotación sexual y asesinatos que no siempre son reconocidos como feminicidios.

Más acciones

La funcionaria hizo un llamado a las autoridades locales y a los entes investigativos para que profundicen el análisis de estos casos con enfoque de género y eviten su desestimación automática como simples homicidios.

Asimismo, advirtió sobre la estigmatización de las víctimas, especialmente en poblaciones vulnerables como trabajadoras sexuales, quienes enfrentan mayores barreras para acceder a la justicia.

Actualmente, Salvia acompaña 470 casos a nivel nacional, de los cuales 9 han sido identificados con riesgo alto de feminicidio, activando medidas urgentes de protección.

Finalmente, Ospina reconoció que el Estado colombiano ha tenido fallas históricas en la atención a las mujeres víctimas de violencia, e insistió en la necesidad de fortalecer la capacidad institucional en los territorios.

“Debemos reducir la impunidad y garantizar que ninguna mujer quede sin atención. Esa es la apuesta de Salvia y el compromiso del Gobierno nacional”, concluyó.