Barranquilla continúa avanzando en su estrategia para el control del ruido ambiental, con una serie de acciones articuladas que buscan mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y consolidar una ciudad más ordenada, saludable y sostenible.
En el marco del plan de desarrollo del alcalde Alejandro Char, la Administración distrital ha fortalecido el trabajo institucional a través de operativos, herramientas técnicas y procesos de seguimiento a establecimientos, especialmente aquellos con actividades nocturnas.
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Durante el último año, la autoridad ambiental Barranquilla Verde participó en 30 operativos interinstitucionales, entre ellos las denominadas Caravanas por la Vida, en articulación con distintas entidades distritales y la fuerza pública.
Estas acciones han estado acompañadas de visitas técnicas a establecimientos comerciales, en las que se evalúan los niveles de emisión de ruido y se establecen compromisos para su control, especialmente en sectores donde la actividad nocturna genera mayores impactos.
Uno de los avances más relevantes en esta estrategia es la consolidación del Mapa Estratégico de Ruido, una herramienta que permite identificar y visualizar los niveles de contaminación auditiva en diferentes zonas del Distrito.
Según explicó Joaquín Buitrago Romero, director de Barranquilla Verde, este instrumento es clave para la planificación urbana. “Nos permite tomar decisiones basadas en información técnica, reducir la exposición al ruido y avanzar en la protección de la salud y el bienestar de los ciudadanos”, señaló.
Este mapa también servirá como insumo para la actualización del Plan de Ordenamiento Territorial (POT), facilitando la definición de usos del suelo más adecuados y la implementación de medidas de mitigación frente a la contaminación sonora.
De manera complementaria, el Distrito avanza en la implementación del Plan de Descontaminación por Ruido, un documento técnico que establece acciones orientadas al monitoreo, control y reducción de los niveles de presión sonora en la ciudad.
Entre las principales medidas se destaca la puesta en marcha de una red de monitoreo que permitirá medir de forma continua los niveles de ruido en distintos puntos de Barranquilla, así como el fortalecimiento de operativos para garantizar el cumplimiento de la normativa vigente.
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Asimismo, se han impulsado espacios de concertación con el sector empresarial y comercial, con el fin de promover acuerdos que permitan reducir el impacto del ruido sin afectar la dinámica económica de la ciudad.
Estas acciones se complementan con estrategias de sensibilización y educación ambiental dirigidas tanto a la ciudadanía como a los diferentes sectores productivos, buscando fomentar la autorregulación y el respeto por el entorno sonoro.
En materia de control, las autoridades han reiterado que el incumplimiento de las normas puede derivar en sanciones como comparendos, suspensión de actividades o la apertura de procesos administrativos.
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Como resultado de este trabajo, algunos establecimientos han comenzado a implementar soluciones como la insonorización estructural, lo que ha permitido reducir significativamente la propagación del ruido hacia el espacio público.
Con estas medidas, Barranquilla continúa avanzando hacia una gestión integral del ruido, basada en el control institucional, la planificación técnica y la corresponsabilidad ciudadana, con el objetivo de garantizar entornos más saludables para todos.
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