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La Gobernación del Atlántico dio por concluido un ejercicio de planeación educativa que marca la hoja de ruta del sector para el año 2026 en los municipios no certificados del departamento.

A través de una jornada de descentralización, liderada por el gobernador Eduardo Verano de la Rosa y la Secretaría de Educación, se consolidaron acciones orientadas a fortalecer el sistema educativo y a impactar a más de 106.000 estudiantes matriculados en 86 instituciones educativas oficiales.

El gobernador Eduardo Verano de la Rosa señaló que la mejora en los resultados educativos depende de la capacidad del sistema para organizarse, modernizarse y adaptarse a los nuevos retos. En ese sentido, enfatizó en la necesidad de avanzar en el uso de tecnologías, mejorar la infraestructura educativa y fortalecer las competencias de directivos y docentes como parte de una estrategia integral de calidad educativa.

Verano subrayó que los rectores cumplen un papel central en este proceso, al liderar la implementación de los cambios en cada institución. Indicó que la incorporación responsable de herramientas como la inteligencia artificial y los programas de formación tecnológica debe traducirse en mejores oportunidades para los estudiantes y en una transición más sólida hacia la educación superior.

Durante dos semanas de trabajo, rectores, directivos docentes y equipos técnicos analizaron el estado actual de sus instituciones, evaluaron los resultados obtenidos en 2025 y definieron metas estratégicas para el próximo año. Este proceso, iniciado el 13 de enero, permitió construir una visión compartida del rumbo que debe tomar la educación en el Atlántico, a partir de las realidades de cada territorio.

La secretaria de Educación del Atlántico, Maribel Castro Flórez, explicó que el ejercicio permitió pasar del diagnóstico a la acción, al organizar la información por subregiones y establecer prioridades claras. Indicó que el diálogo directo con los colegios facilitó la identificación de necesidades y retos específicos, insumo clave para orientar las decisiones estratégicas del sector educativo en coherencia con los planes departamentales.

Desde la Gobernación, se destacó que la descentralización educativa no solo fortaleció la relación institucional con las comunidades educativas, sino que también permitió afinar los procesos internos de la Secretaría. La revisión de la planeación escolar, la definición de nuevas rutas de trabajo y la identificación de factores críticos se convirtieron en herramientas clave para proyectar el 2026 con mayor orden y eficiencia.

Desde las instituciones educativas, los directivos coincidieron en que la jornada permitió clarificar el camino a seguir. Para Miguel Hernández, rector de la Institución Educativa Técnica Agropecuaria de Tubará, el proceso dejó una ruta de trabajo concreta para mejorar la calidad educativa, los resultados académicos y las condiciones de infraestructura, además de abrir la puerta a iniciativas departamentales de innovación educativa.

Por su parte, Magola Álvarez, rectora de la Institución Educativa Antonia Santos del corregimiento de Molinero, destacó que la experiencia permitió proyectar el futuro con mayor sentido y compromiso. Afirmó que el trabajo realizado se traducirá en metas claras para 2026, orientadas no solo a indicadores académicos, sino también al bienestar y al clima escolar.

Como parte de la proyección para el próximo año, la Secretaría de Educación presentó líneas de acción enfocadas en la transformación digital, el fortalecimiento de la educación STEAM, el mejoramiento de la infraestructura educativa y la ampliación de los procesos de formación. Estas estrategias incluyen la entrega de dispositivos tecnológicos, la adecuación de espacios escolares y una inversión significativa en aulas y dotación.

En materia de formación, se fortalecerán las competencias digitales de estudiantes de educación media mediante alianzas estratégicas, al tiempo que el bilingüismo seguirá siendo un eje prioritario desde la primera infancia. Programas orientados al desarrollo del pensamiento, la comunicación, la orientación vocacional y la inmersión laboral consolidan una apuesta integral por una educación de calidad en el Atlántico.