Hace aproximadamente una semana se registraron las primeras quemas del año dentro del área protegida del Vía Parque Isla Salamanca. Este fenómeno, que se ha vuelto común desde hace varios años, genera preocupación tanto en las autoridades como en las poblaciones del Magdalena y el Atlántico, que se mantienen alerta ante la posible llegada de más incendios forestales durante el inicio de esta temporada seca en el territorio.
En ese sentido, el jefe de operaciones del área protegida del vía parque, Edwin Traslaviña Rodríguez, anunció a EL HERALDO la creación de la primera brigada operativa para combatir los incendios en la isla.
Este grupo, conformado por la sociedad civil, y el sector público-privado, contará con el apoyo de voluntarios que se han formado en la atención de incendios en diferentes espacios, y se encargará de monitorear y erradicar los focos de quemas que hayan en la zona.
“Hemos realizado unas mesas de trabajo en los últimos días por la alerta de los incendios en este inicio de la temporada seca y logramos la creación de esta brigada de voluntarios compuesta por profesionales en el área de incendios. Estamos confiados en tener un balance positivo al final del semestre porque a esta época del año ya llevábamos más de 4 incendios, y ahora solo hemos registrado uno y fue contenido exitosamente”, declaró Traslaviña.
El funcionario también confirmó la implementación de tecnología de drones y monitoreo constante para erradicar los puntos de calor en la isla durante los operativos.
“Hay un monitoreo con equipos de drones que sobrevuelan ciertos puntos que hemos identificado en los mapas de calor como los más calientes y más vulnerables. De esta manera, existe un registro que no solo permite identificar dónde hay un foco de calor o un conato de incendio, sino que también una vez se valida esta información se emite una alerta preventiva, y ahí se empieza el desplazamiento hacia la zona”, dijo.
Puso de presente entonces que “esta estrategia se debe a que muchas veces la complicación más grande que existe es la llegada hacia el área protegida, así que lo primero es tener esta alerta. En estas acciones ha sido muy importante el apoyo de la Armada de Colombia que nos ayuda en los recorridos por vía marítima”.
De igual manera, Traslaviña explicó que hay otro monitoreo terrestre por el vía parque con vehículos, porque tienen una base de datos que tiene identificadas a todas las personas que habitan en el parque, los pescadores y las que entran con frecuencia. “De esa manera podemos estar en contacto frecuente con ellos y cualquier reporte o avistamiento de quemas llega directo a nosotros”, precisó.
Otra de las acciones para prevenir las quemas en el vía parque ha sido la educación ambiental con las comunidades aledañas al ecosistema.
El trabajo se basa en el manejo de residuos, porque los pescadores y campesinos, cuando salen a sus faenas, tienden a crear pequeñas fogatas, algo que termina generando incendios de mayor escala. “Hay otros materiales inflamables que les hemos dicho que tampoco se pueden manejar y así vamos haciendo recorridos de prevención en cada jornada en la isla para advertir este tipo de cosas”, sostuvo.
Acciones preventivas
Desde Parques Naturales de Colombia se dio a conocer que se está trabajando en la rehabilitación hídrica de los caños que están taponados y que favorecen la propagación de las quemas en el vía parque.
“Existe un trabajo en los caños menores y medianos del ecosistema para que el agua entre y ayude a mantener la humedad de la zona y el desarrollo del manglar, y que así no se crezcan los conatos de incendio”, aseveró.
Resaltó que la entidad prioriza las áreas más fáciles porque se debe mantener un flujo constante del líquido, pero hay algunas zonas donde no hay tanta disponibilidad de agua y por ello es necesario esperar en ocasiones que las lluvias ayuden a su rehabilitación de forma natural, especificó el funcionario.
A renglón seguido, señaló que el plan es mantener un control activo sobre el ecosistema de la isla en esta primera temporada del año, porque cuando llegue la temporada de lluvias se pueda disponer de más recursos para combatir los incendios.
Entre tanto, la Corporación Autónoma Regional del Magdalena (Corpomag) también decidió adoptar medidas para la prevención y control de incendios, así como el seguimiento permanente al recurso hídrico.
Se han dispuesto medidas como la prohibición temporal de quemas a cielo abierto, fogatas y el uso de elementos pirotécnicos en todo el departamento, así como el fortalecimiento de la capacidad operativa de los cuerpos de bomberos, organismos de socorro y redes de vigías rurales.
Según los pronósticos climáticos, se prevé una disminución de las precipitaciones y un aumento de las temperaturas en la región Caribe, condiciones que podrían afectar los caudales de las fuentes hídricas, los ecosistemas estratégicos, el abastecimiento de agua para consumo humano y elevar el riesgo de incendios de cobertura vegetal”.
Dicho esto, la corporación detalló que habrá controles para asegurar el abastecimiento de agua en los territorios
“Apoyamos a las autoridades municipales para prevenir el desperdicio del agua en varios complejos cenagosos y regular el flujo de agua hacia los caños alimentadores, con el fin de mantener los niveles necesarios para el abastecimiento de las comunidades, en coordinación con la autoridad ambiental”, comentó.
Así las cosas, estas restricciones establecidas se mantendrán vigentes hasta que el Ideam certifique el cese de las condiciones climáticas que motivaron su adopción o hasta que desaparezcan los fundamentos técnicos y jurídicos del acto administrativo.

Variabilidad climática
El descenso en los niveles del río Magdalena dio comienzo a la temporada de sequía en el Atlántico y otros sectores de la región Caribe. De acuerdo con el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), las lluvias disminuirán con uno o máximo dos días de lluvia al mes en este primer semestre del año.
“Estas condiciones podrían afectar los caudales de las fuentes hídricas, los ecosistemas estratégicos, el abastecimiento de agua para consumo humano y elevar el riesgo de incendios de cobertura vegetal”, recalcó.
En este contexto, la entidad advirtió que la variabilidad climática y los efectos del cambio climático están intensificando los períodos secos prolongados, lo que exige acciones preventivas y coordinadas por parte de las autoridades ambientales, en concordancia con los lineamientos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres.
En contraste, los pronósticos climáticos consultados por el Sistema Nacional de Gestión de Riesgo de Desastres reportaron que para este primer trimestre del 2026 pueden presentarse dos o hasta tres meses con alta precipitación basado en las condiciones meteorológicas globales para el monitoreo del ENOS (El Niño/La Niña Oscilación del Sur).
Sin embargo, las autoridades ambientales fueron enfáticas en que se mantiene un monitoreo a los meses de febrero y marzo, debido a que los reportes indican que pueden ser los periodos con más días secos.
Más de 30 mil mangles repoblarán el área afectada en Isla Salamanca
A través de un programa de restauración, liderado por Parques Naturales, se han implementado una serie de viveros con una producción cercana a 30 mil plántulas de mangles para sembrar en la zona protegida del Vía Parque Isla Salamanca, la cual ha perdido gran parte de su ecosistema tras los incendios de los últimos años.
Esta iniciativa proyecta la siembra de 15 mil plántulas año a año en la zona hasta recuperar gran parte de la vegetación.
Además, estos viveros, distribuidos en el complejo lagunar de la Ciénaga Grande de Santa Marta, tienen una capacidad para albergar por polígonos hasta 130 mil plántulas de mangle de tipo rojo, marullo, negro y zaragoza.
Hasta el momento, existen aproximadamente 1.816 hectáreas en procesos de restauración en el vía parque Isla Salamanca.
Cabe recordar que en los últimos 10 años las quemas han afectado cerca de 1.130 hectáreas de la reserva natural, según el reporte de las autoridades ambientales. Se estima que cada mangle afectado promedia hasta 40 años para recuperarse.
También es importante recordar que el balance de quemas desde el año 2023 en el vía parque y su área protegida ha alcanzado una cifra cercana a los 25 incendios.



















