Un total de 169 grupos folclóricos, 77 disfraces individuales y 59 disfraces colectivos se pasearon por el cumbiódromo, demostrando por qué la fiesta es reconocida internacionalmente. La monarquía se lució en el recorrido.
Pese a que no tenía boleta para los palcos, se disfrutó es desfile como pocos.
En la Batalla de Flores, las mujeres del Congo Grande de Barranquilla decidieron vestir con pantalón y turbante para recordar el legado de Ahumada, quien falleció en octubre del año anterior.
El cancamán de la tradición, Gabriel Marriaga Tejada, apareció en el primer bloque del desfile brillando en una majestuosa carroza denominada ‘De Oro’.
La obra cuenta con dos calzadas de dos carriles cada una, separador central, alcantarillado pluvial, muro de contención, urbanismo y paisajismo en toda la extensión.