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En el suroccidente de Casanare, un municipio que durante años fue sinónimo de conflicto hoy escribe una historia distinta: la de la música, el turismo y la resiliencia. Se trata de Tauramena, que esta semana se convierte en epicentro cultural con la realización del XLV Festival Internacional Folclórico del Rodeo.

Del 18 al 22 de marzo de 2026, las calles de este municipio llanero cambiarán el eco de la violencia por el sonido del arpa, el cuatro y las maracas. Cabalgatas, joroperas, travesías ciclísticas y mercados campesinos hacen parte de una agenda que no solo celebra la tradición, sino que reafirma la transformación de un territorio que hoy apuesta por la vida.

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El festival contará con la participación de artistas reconocidos como Alan Ramírez, Natalia Curvelo, Luis Alfonso, Elder Dayán y Walter Silva, quienes pondrán a vibrar a locales y visitantes en una de las celebraciones más representativas de los Llanos Orientales.

Pero Tauramena no solo atrae por su fiesta. En los últimos años, el municipio ha logrado posicionarse como un destino turístico emergente, gracias a una oferta que mezcla naturaleza, aventura y curiosidades únicas. Entre ellas, destacan réplicas del Arca de Noé y de las pirámides de Egipto, que se han convertido en puntos de interés para viajeros. A esto se suman escenarios naturales como el Mirador Farallones, Jaguito Xtreme, Oasis Ecopark y Virtual Ecopark, además de experiencias como el safari llanero y el avistamiento de aves.

Ubicado a cinco horas de Bogotá y a tan solo 45 minutos de Yopal, Tauramena ha logrado consolidar un entorno de seguridad que hoy permite la llegada constante de turistas. Este avance, construido tras décadas marcadas por la presencia de grupos armados ilegales, ha sido clave para dinamizar la economía local y generar empleo.

Las autoridades municipales, en articulación con la fuerza pública, han dispuesto un operativo especial para garantizar la tranquilidad durante el festival, mientras que la oferta de alojamiento y gastronomía llanera complementa la experiencia para quienes decidan visitar el municipio.

Así, Tauramena no solo celebra un festival: celebra su renacer. Un territorio que dejó atrás el miedo y que hoy abre sus puertas al país y al mundo con cultura, naturaleza y esperanza.