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Muchas veces, el día para Mauricio* no aclaraba como el sol al amanecer. 'El gris de las nubes lo sentía dentro de mí, todavía me cuesta recordarlo porque no lograba entender por qué me sentía así, respiraba por inercia, todas las situaciones me afectaban más de lo normal y no supe desde qué momento empezó a suceder', recuerda el joven barranquillero.

Lo pensó en múltiples ocasiones y no se atrevió. 'Yo no sé si tomar la decisión de acabar con tu vida es cuestión de valentía o de cobardía, en esos momentos yo no pensaba con claridad'.

Finalmente Mauricio* lo intentó y gracias a una oportuna reacción de su mamá hoy puede contar la historia. Estuvo inconsciente por varias horas en una clínica en el norte de la ciudad y al despertar, sintió que Dios le dio una nueva oportunidad.

'Toqué fondo y cuando desperté en esa clínica lo hice completamente. Sentí que me abrieron los ojos y me dijeron –¿Qué estás haciendo?– la depresión me jugó en contra, no había asistido constantemente a terapia psicológica y cuando pensaba en psiquiatría me daba miedo, porque iban a pensar que estaba loco. A raíz de esto acepté la ayuda profesional y puedo decir que logré salir de un abismo al que no le veía solución, todavía asisto a terapia luego de más de dos años de aquel suceso. Atentar contra la vida no es una salida, creo que existen muchas razones para vivir, jamás lo volvería a hacer. También recomiendo buscar ayuda profesional no tiene nada de malo, no estás loco, no está mal', sostiene.

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Niños y adolescentes

Liliana Betancourt, psiquiatra de niños y adolescentes y miembro de la junta directiva de la Asociación Colombiana de Psiquiatría, habló con EL HERALDO y explicó que patologías como el espectro suicida es un factor que se ha incrementado, pero que también es un punto en el que los profesionales de la salud mental trabajan arduamente para prevenirlo.

'Desde el 2015 se presentan cifras un poco más altas en cuanto a diagnósticos de salud mental, pero es un fenómeno al que se le ha prestado aún más atención. Las patologías psiquiátricas no diagnosticadas, son unos de los factores de riesgo más importantes. En esto juega un papel fundamental y es que se piensa que los niños y adolescentes no se deprimen, no presentan ansiedad y que siempre están felices, lo cual es un error porque a pesar de su edad y de que sus estructuras están en vía de maduración ellos si se estresan, se entristecen, se angustian y eso genera una patología psiquiátrica, a muchos no les gusta el termino porque hay una estigmatización en la salud mental', afirma.

La profesional destaca que lo fundamental de este tipo de casos es el oportuno diagnóstico y la no minimización de cambios de conducta, que pueden ser dicientes a la hora de identificar indicios de espectros suicidas o depresivos.

'Las disfunciones familiares, las pautas de crianza inadecuadas, la presencia de objetos materiales, pero la ausencia de afecto y atención son otro de los factores de riesgo. Hay relaciones con padres que están basadas en lo superficial y esto crea sensaciones de vacíos emocionales, son las que llevan más adelante a configurar rasgos de personalidad disfuncionales, son impulsivos, poco tolerantes, se frustran muy rápido, entonces la decisión que toman es terminar con su vida. Esta es una de las maneras de verlo, pero hay muchísimos otros factores', sostiene la profesional.

Recomendaciones y diagnósticos

Según Pedro Pablo Ochoa, director de Campos, Programas y Proyectos del Colegio Colombiano de Psicólogos, debido a los sistemas de información en salud del país, no se puede informar de forma actualizada cuáles son los diagnósticos más comunes con respecto a la salud mental, debido a que no hay informes concretos que permitan un análisis pre y pos pandemia.

'De acuerdo a diferentes investigaciones se concluye que la mayor carga de enfermedad está dada por trastornos relacionados con el estrés y los somatomorfos (aquellos en los que se presentan síntomas orgánicos con altos niveles de angustia, pero en los que no se encuentra una justificación biológica suficiente). Se trata de trastornos en los que se evidencian dificultades en el manejo de situaciones estresantes de la cotidianidad, o por situaciones excepcionales que afectan el bienestar de la persona', informa Ochoa.

Algunas recomendaciones en las que coinciden los profesionales de la salud mental para el tratamiento oportuno de estas enfermedades, es el análisis constante a pequeños cambios de conducta y no minimizarlos. Cambios de humor, pérdida de apetito, ausencia de sueño, discusiones con amigos, bajo rendimiento académico entre otros, pueden ser factores importantes para la identificación temprana de espectros suicidas, depresión y otros trastornos.

La covid-19 disparó las alarmas

La pandemia de coronavirus ha provocado un importante incremento en el número de personas que sufrió depresión o ansiedad en 2020, especialmente entre las mujeres y los más jóvenes, según revela un estudio que publicó este viernes la revista científica The Lancet.

El estudio, desarrollado por la Universidad de Queensland (Australia), señaló que si la pandemia no hubiera ocurrido, 193 millones de personas hubieran sufrido depresión en 2020, en cambio la crisis ha ocasionado que 246 millones de personas hayan padecido esta enfermedad. Más de los casi 35 millones de casos adicionales se dieron en mujeres, frente a los 18 millones en hombres.

Asimismo, los países más perjudicados por este incremento fueron aquellos con tasas altas de contagio de la covid-19 y los que sufrieron las restricciones más duras a consecuencia de la pandemia.

Estas cifras se revelan en el marco de la conmemoración del Día Mundial de la Salud Mental, una iniciativa de la Federación Mundial de la Salud Mental —WFMH por sus siglas en inglés— que se conmemora en más de 100 países.

Cifras en el mundo

Según datos de Unicef, los trastornos mentales afectan a unos 16 millones de adolescentes, entre los 10 y los 19 años en América Latina y el Caribe.

Así lo explicó Alejandra Trossero, especialista regional en Adolescencia y VIH del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Unicef, para América Latina y el Caribe.

'El Caribe mantiene una media un poco más alta, de entre el 15 % y 18 % con respecto al resto de los países de la región. Estos datos, recopilados en 2019, antes de la pandemia, detallan que cada día más de diez adolescentes de la región pierden la vida por esta causa'.

La OMS reconoció al suicidio como una prioridad para la salud pública en el 2014 por medio del primer informe mundial sobre el tema, titulado ‘Prevención del suicidio: un imperativo global’, con objetivo de aumentar la sensibilización y la relevancia.

Según cifras entregadas por la Organización, cada año cerca de 700 mil personas se quitan la vida y en 2019 se convirtió en la cuarta causa de defunción en el grupo etario de 15 a 29 años en todo el mundo.

Cifras en Colombia

En el país, el Ministerio de Salud entregó cifras que datan desde el 2019 sobre esta problemática, y afirmó que los números se mantienen estables.

'Si bien la tasa de intento de suicidio disminuyó en 2020 en un 16 % con respecto a 2019, posiblemente en relación con mayor acompañamiento social y menor notificación en los servicios de salud, particularmente a adolescentes y jóvenes, la mortalidad por suicidio se ha mantenido estable en 708 casos en el primer trimestre de 2021', aseguró Fernando Ruiz, ministro de Salud en un comunicado de prensa publicado en la página oficial de la cartera.

La entidad lanzó la Estrategia para la Prevención de la Conducta Suicida en Colombia, en respuesta a esta problemática y como parte de la Política Nacional de Salud Mental, con la finalidad 'de reducir las conductas suicidas con intervenciones locales y diferenciadas'.

Centros de escucha

‘Vacuna emocional’ es la campaña que lidera la Secretaría de Salud del Distrito de la mano de múltiples profesionales de la salud mental, que brindan atención y ayuda oportuna por medio de líneas de atención telefónica y puntos físicos, ubicados alrededor de toda la ciudad.

'La ‘Línea de Vida’ es la 3999999, es una línea telefónica habilitada las 24 horas para todas las edades atendida por psicólogos con experiencia en el tema. Llevamos más de dos años en funcionamiento. De igual manera hemos habilitado una campaña de la que podemos decir que somos ejemplo a nivel nacional, siguiendo recomendaciones de organizaciones mundiales. Se trata de los ‘Centros de Escucha’, iniciativa que hemos nombrado como ‘Hablemos, Vacuna Emocional’, ubicados en todas las localidades. Además de dos puntos móviles itinerantes que nos permiten dar respuesta efectiva, la idea es que llegue hasta el 31 de octubre absolutamente a todos los barrios de la ciudad, esto nos va a permitir ponerle un hombro y un oído a todos los barranquilleros y que también podamos generar una consejería adecuada, porque vamos de la mano de profesionales muy capacitados', afirmó el secretario de Salud del Distrito, Humberto Mendoza.