El Descabezado, un legado con mensaje pacífico en el Carnaval
Barranquilla llora, pero también debe mirar con responsabilidad lo que deja Ismael Escorcia, una propuesta que exige a gritos no normalizar la violencia.
Barranquilla llora, pero también debe mirar con responsabilidad lo que deja Ismael Escorcia, una propuesta que exige a gritos no normalizar la violencia.
Barranquilla es reconocida como ciudad modelo e importante referente de gestión público-privada en el país. Para que este desarrollo continúe debemos mantener nuestro compromiso por la ciudad; si todos le aportamos y la cuidamos, más florecerá.
Los colombianos estamos cansados. Cansados de gobernar desde la urgencia permanente, de que cada desacuerdo se convierta en crisis y de que los límites institucionales se presenten como estorbos.
Es la evolución y el progreso del pensamiento encontrando formas, métodos, prácticas, modelos y sistemas aplicables para resolver problemas locales y universales, procurando satisfacer necesidades por la correlación entre lo que se dice y lo que se hace.
Por eso aplaudo lo que hizo esta semana la Corte Constitucional. No por el fondo del debate, sino porque decidió intervenir donde más importa. Al suspender provisionalmente el decreto de emergencia económica, frenó una jugada conocida.
Lo que preguntan por ahí.
Quiero hacer una aclaración, no soy negacionista del cambio climático (porque cuando uno habla de estos temas lo primero que hace el radicalismo es tildarte de algo para quitar credibilidad), soy geólogo, conozco la evolución geológica de nuestro planeta, imposible negar la variabilidad climática que ha vivido, vive y seguirá viviendo nuestro planeta.
Cabe resaltar que, en este entorno, la motivación laboral puede verse seriamente afectada si el aumento salarial tiene como contrapartida los recortes en beneficios colectivos o de una extensión desmedida del tiempo de trabajo.
Colombia necesita decisiones que unan y una dirigencia que actúe con responsabilidad. No se trata solo de evitar un daño mayor; se trata de impedir que la mala hora se convierta en un tiempo permanente.
Barranquilla es reconocida como ciudad modelo e importante referente de gestión público-privada en el país. Para que este desarrollo continúe debemos mantener nuestro compromiso por la ciudad; si todos le aportamos y la cuidamos, más florecerá.