Editorial

Columnas del día

El alcalde mayor y la seguridad

El alcalde mayor y la seguridad

Una norma constitucional que señala que el alcalde es “la primera autoridad de policía del municipio” ha llevado a algunos a pensar que solo sobre sus hombros recae la responsabilidad de la seguridad ciudadana. En teoría, el alcalde es el jefe de la Policía, pero en la práctica, lo es el director Nacional de la Policía y su comandante en Bogotá, ambos de libre nombramiento y remoción del presidente de la República.

No más chambonadas

No más chambonadas

Así que, frente a problemas estructurales, malas son las soluciones que no surgen de la objetividad sino del sesgo ideológico. Si el presidente reduce el asunto a que, “los terratenientes no quieren pagar impuesto” el riesgo es la chambonada…

De la tierra a la luna

De la tierra a la luna

Que ojalá este mensaje cale a nivel mundial, aun en medio de la agitada realidad geopolítica, invitándonos a unirnos como humanidad alrededor de propósitos loables y trascendentes en la conservación integral de nuestra casa terrenal y las condiciones de bienestar de la humanidad.

¿Le llegó la buena hora a Casa Grande Caribe?

¿Le llegó la buena hora a Casa Grande Caribe?

Educación es el área con mayor inversión en las propuestas. En ella se enfatiza la primera edad, la calidad de los docentes fortaleciendo su evaluación; la jornada única, que además de mejorar cobertura y calidad reduce la criminalidad juvenil en los hombres y el embarazo adolescente en las mujeres, y la eliminación del analfabetismo que hoy duplica al del resto del país.

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Cartas de los lectores

  • Nunca habíamos deseado que pasara el tiempo tan rápido

    Hoy más que nunca, Colombia necesita liderazgo, coherencia y certezas. Porque cuando una sociedad pierde la confianza en su rumbo, deja de mirar al futuro con ilusión y empieza, simplemente, a esperar que el tiempo pase… lo más rápido posible.

  • Los Fiscales

    Al final de cuentas, la ciudadanía deja de creer en la justicia. Y cuando la justicia pierde credibilidad, el sistema deja de funcionar. Sin independencia real no hay Estado de derecho posible. Y cuando eso ocurre, la justicia deja de ser un límite al poder para convertirse en su instrumento.

  • Aprender a debatir

    La tragedia es encontrarse con personas que no buscan debatir, sino imponerse. Frente a ellas, vale la pena exponer razones, pero también entender que a veces lo más sensato es retirarse en silencio.

  • Entre la emoción y la razón

    Tal vez valga la pena preguntarse, antes de votar, si la emoción es lo que necesita el país para pensar en su futuro, o si hace falta algo de razón para que podamos construir una agenda de desarrollo viable, con criterio y con algo de confianza.

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