Editorial

Columnas del día

¡Cómo no quererte, Barranquilla!

¡Cómo no quererte, Barranquilla!

¡Ay Ciudad! Desde cuando abriste tu puerta y tus brazos a esos hijos adoptados, familias inmigrantes llegadas a tus playas con nada más que esperanzas, de idiomas extraños, con ganas de seguir adelante y la fe de lograrlo. Adoptaste hijos agradecidos, crearon industrias, empresas y desarrollos que determinaron buena parte del progreso colombiano.

La mala hora de Colombia

La mala hora de Colombia

Colombia necesita decisiones que unan y una dirigencia que actúe con responsabilidad. No se trata solo de evitar un daño mayor; se trata de impedir que la mala hora se convierta en un tiempo permanente.

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Cartas de los lectores

  • La urgencia de habitar nuestra propia plenitud

    Como compartí con esa multitud vibrante, el secreto de la aceleración no reside en hacer más, sino en tener la valentía de tomar decisiones distintas y sostenerlas en el tiempo para que este año deje de ser una espera y se convierta en nuestro punto de no regreso.

  • Se reconfigura el orden mundial: el poder comercial sustituye al poder militar

    Lo que está cambiando no es solo el mapa de poder, sino también la forma de ejercerlo. Antes, el instrumento privilegiado era el poder militar. Hoy, el arma principal es el poder comercial. Países que durante décadas defendieron los acuerdos de integración como ventajas competitivas ahora los usan, o los incumplen, como herramientas de presión política.

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