El Carnaval de Barranquilla se goza hasta el último baile
La fiesta entra en su recta final con picó, bordillo, últimos desfiles y su despedida ritual, apenas para anunciar su regreso el próximo año con más fuerza.
La fiesta entra en su recta final con picó, bordillo, últimos desfiles y su despedida ritual, apenas para anunciar su regreso el próximo año con más fuerza.
A la par de este crecimiento, el próximo año la saturación de contenido generado por modelos de IA en distintos formatos hará que se piense en la regulación y transparencia.
Si queremos que Colombia responda con eficacia ante el siguiente fenómeno climático, debemos comenzar por reconfigurar el papel del Estado central y de los gobiernos territoriales en la gestión del riesgo de desastres y asumir con empatía los padecimientos de la comunidad.
El Desfile de Joselito, en el barrio Abajo, donde se oirá de nuevo el grito de “¡ay, Jose!”, en el entierro de este personaje que representa el final de la fiesta y, al tiempo, marca el punto de partida de la venidera. Démosle alegre sepultura a Joselito Carnaval y un recochero pésame a sus viudas.
Después del costoso ajuste al mínimo, el impuesto al patrimonio para algunas pequeñas empresas y todas las medianas, puede llevar a muchos cierres y perderán el empleo miles de personas sin influencias para contratar con el Estado, así toque votar por quien sea.
Afortunadamente esta celebración llega en un ambiente distinto al del centenario cuando tuvimos que llorar a muchos de nuestros profesores, absurdamente sacrificados en la todavía impune tragedia del palacio de Justicia.
La IA no puede ser presidente, pero sí exige mejores presidentes: con juicio, límites y comprensión de que gobernar no es ejecutar algoritmos sino cuidar una comunidad. Si falla, el problema no es tecnológico sino humano.
No puedo sucumbir a la nostalgia ni quedarme atrapado en el ayer, pero tampoco puedo dejar que la ansiedad del mañana me lleve a actuar de manera equivocada. Es necesario descubrir el valor de cada momento. No sé qué vendrá, pero sé quién soy: y eso me basta para caminar.
Este episodio debe servir de advertencia: no se pueden deslegitimar candidaturas con base en infamias a escasos meses de una elección presidencial. No puede admitirse que se acuda a presos, cárceles o supuestos testigos para salpicar candidatos y eliminarlos moralmente.
La fiesta entra en su recta final con picó, bordillo, últimos desfiles y su despedida ritual, apenas para anunciar su regreso el próximo año con más fuerza.