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El chicharrón contractual por el cual están suspendidos el alcalde titular de Cartagena, Campo Elías Terán Dix, y su secretaria de Educación, Rosario Ricardo Bray, sigue generándole graves inconvenientes al Gobierno distrital. A una semana de que se inicie el calendario escolar las instituciones públicas, estas no cuentan con el servicio de aseo, el mismo por el cual están siendo investigados los funcionarios.

Los rectores de diferentes colegios y escuelas reportaron ayer que desde el lunes, cuando los docentes regresaron a trabajar, los establecimientos no cuentan con el servicio de aseadoras. Los pasillos, salones y patios están llenos de polvo, tierra, y de las hojas de los árboles.

Una de las preocupaciones de los docentes y rectores, es que se inicien las clases sin que se les haya hecho un aseo general a las instituciones y en especial a los baños, situación este que puede generar riesgos en la salud de los estudiantes.

El contrato cuestionado (por valor de 5.893 millones de pesos), y firmado entre la Secretaría de Educación Distrital y Chemical Products se celebró el 28 de mayo de 2012 y venció el 31 de diciembre del año pasado en medio de la polémica por presunto detrimento a las arcas distritales. A finales del año pasado las empleadas de la empresa privada señalaron que les debían tres meses de salario.

Según el objeto del contrato, Chemical también es el responsable de la prestación del servicio de aseo integral para las diferentes dependencias de la Alcaldía Mayor de Cartagena, es decir, que el problema sanitario no solo lo están viviendo los colegios sino las distintas sedes del Gobierno distrital, por lo que este anunció ayer mediante su vocero de prensa que trabaja en un plan de contingencia, mientras se logra realizar una nueva contratación para estos servicios mediante licitación pública.

En diciembre pasado, la misma Alcaldía dio a conocer que el lunes 10 de ese mes, Herrera, representante de la empresa Chemical, se comprometió a presentar la facturación de lo que le adeudaba la Administración distrital. Ese mismo día lo hizo, pero según el Distrito con inconsistencias en el pago de parafiscales. Solo el 14 de diciembre, según informó en su momento la Oficina de Apoyo Logístico de la Alcaldía, Herrera presentó la documentación correcta y se inició el trámite para pagarle lo adeudado al contratista.

Hoy, un mes después de aquel episodio, varias aseadoras se están quejando porque todavía les adeudan presuntamente meses, pero temen revelar sus nombres para no ser vetadas en otras empresas que podrían participar en una próxima licitación.

Las irregularidades. Entre los hallazgos fiscales detectados en su momento por la Contraloría General de la República (CGR) al contrato de aseo, estuvieron el no pago a cabalidad, por parte del contratista, de los correspondientes aportes parafiscales y de seguridad social de sus empleados y que había presentado como soporte para el cobro de sus facturas una persona jurídica distinta.

Además, dijo la Contraloría en su momento, presuntamente falsificó las planillas para conseguir los pagos de los servicios prestados. EMB