Han pasado 50 años desde aquel día 28 de agosto de 1963, cuando al final de la marcha sobre Washington por el Trabajo y la Libertad, Martin Luther King pronunció su célebre discurso conocido como 'I have a dream', 'Tengo un sueño'.
Un año después de aquella marcha, en 1964, Martin Luther King recibe el Premio Nobel de la Paz, por su lucha pro finalización de la segregación en EE. UU. y la discriminación racial a través de medios no violentos.
Martin Luther King ha sido considerado como uno de los lideres más influyentes del mundo, su discurso se cataloga como uno de los mejores en la historia de la humanidad y el número uno del siglo XX.
'I have a dream' fue pronunciado frente al Monumento a Lincoln, en Washington, ante más de 250.000 marchantes, que se reunieron para escucharle, envía a sus seguidores el mensaje de mantenerse en la lucha pacífica de sus derechos, con el objeto de que la violencia no empañara sus fines de alcanzar la paz e igualdad. Como dato sobresaliente la historia señala, para darnos ejemplo, que no hubo un solo hecho de violencia en esa multitudinaria manifestación social.
Para Barack Obama, presidente de Estados Unidos, la lucha del líder afroamericano Martin Luther King aún está vigente después de 50 años, debido a que la desigualdad continúa creciendo, la segregación racial persiste, como la distribución desigual de la riqueza en su país.
No se equivocó Martin Luther King cuando dio inicio a su célebre discurso expresando que pasaría a la historia como fundamento del derecho a la libertad: '…Estoy contento de reunirme hoy con vosotros y con vosotras en la que pasará a la historia como la mayor manifestación por la libertad en la historia de nuestra nación...'. La lucha pacífica de este líder consolidó en América una visión profunda de la importancia y valor de los derechos civiles y políticos, aquel conjunto de derechos que protegen las libertades individuales de la represión del poder político y garantizan el derecho de participación ciudadana en la vida civil y política del Estado, basado en condiciones de igualdad, sin discriminación alguna. Su ideario, a no dudarlo, se ve reflejado en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de 1966.
En la celebración de estos 50 años de haberse pronunciado 'I have a dream', de Martin Luther King, es propicio también para Colombia, en los momentos actuales, tomar como ejemplo aquel ideario de reivindicación pacífica de los derechos civiles y políticos de nuestros compatriotas. Particularmente, debe ser un norte para los líderes que tienen la responsabilidad histórica de devolver la ilusión de gozar de una patria justa, equitativa, pluralista, incluyente, pacífica y libre, para felicidad de la gran mayoría de compatriotas que no tienen esperanza ni paz.
Por Orlando V. Caballero Díaz





















