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Los más de cinco kilómetros de madera que viaja río abajo por el Magdalena mantiene en alerta a los municipios ribereños del Atlántico.

El Consejo Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres, presidido por el alcalde Joao Herrera, lanzó una advertencia a todos los habitantes de la ribera del Magdalena en Soledad, específicamente a los que residen en Cabica, de abstenerse de realizar cualquier actividad en el río.

El Edumas, la Defensa Civil y la Secretaría de Gobierno local, a través de la Oficina de Gestión de Riesgo, realizaron jornadas de socialización en el asentamiento con el objetivo de alertar a los pescadores y a la comunidad en general, sobre la creciente de madera que se prevé pase por Soledad y por los municipio ribereños.

Las autoridades prevén que el miércoles cerca del mediodía lleguen a la zona ribereña de Soledad los troncos de madera y otros desechos naturales que viajan por el río a una velocidad de 100 kilómetros al día. Estiman que tardará 30 minutos en transitar por el municipio.

Por este motivo, la administración local recomendó a la población no bañarse ni navegar en el río, evitar tomar pedazos de madera, y a los pescadores, no realizar su actividad antes de que la avalancha pase.

De acuerdo con el subsecretario de Gestión de Riesgos del Atlántico, Édison Palma, la avalancha, o los restos de esta, podrían llegar hasta la capital atlanticense.

'La Unidad Nacional de Riesgo ha expresado que la maderada ha disminuido el caudal y la velocidad. Así mismo, Cormagdalena manifestó que luego de pasar por el corregimiento de Cabica, en Soledad (Atlántico), llegaría ese mismo miércoles a Barranquilla.

Palma indicó que el llamado sigue siendo el mismo que, desde un principio, se les hizo a las autoridades fluviales y ambientales, así como a los operadores de los acueductos, para que, principalmente, tomen medidas preventivas para evitar el taponamiento de las bocatomas.

Según se ha informado por parte de Cormagdalena, la maderada proviene del río Carare (Santander). Al parecer había un tapón, llovió mucho en la cuenca y eso hizo que el río se subiera mucho de nivel. Cuando ocurrió el hecho, el jueves de la semana anterior, en el mencionado punto el nivel del río estaba en 2 metros y subió a 2.50.

Al parecer, se rompió un tapón que estaba en algún sitio y salió toda la maderada que viene bajando.

Se tiene previsto que –después de cruzar por algunos municipios ribereños del departamento del Cesar y/o del sur de Bolívar– el miércoles pasará por municipios del Atlántico para finalizar en Bocas de Ceniza.

Cormagdalena ha dicho que, aunque esto no se trata de nada peligroso, hay que tener algunas precauciones necesarias, sobre todo, en los muelles flotantes y las bocatomas. También es necesario que las autoridades fluviales den aviso a los lancheros para que estén listos y prevenidos.

Entre tanto, Triple A ha señalado que dicha basura no repercutirá en la calidad del agua potable que llega a Barranquilla y a las otras 14 poblaciones que le presta el servicio.