
La decisión del Gobierno Nacional de empaquetar la concesión del aeropuerto internacional Ernesto Cortissoz con los terminales aéreos de Armenia, Neiva, Popayán y Cartago fue rechazada ayer por la alcaldesa de Barranquilla Elsa Noguera, quien señaló que desde el pasado 1° de noviembre, cuando se conoció la propuesta de Aerocivil, expresó su inconformismo.
'Desde ese día le hemos manifestado al Director, tanto de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) como de la Aerocivil, que desde la Alcaldía de Barranquilla rechazamos ese empaquetamiento. No estamos de acuerdo con esa modalidad que están utilizando y, asimismo, se lo haremos saber al Presidente de la República'.
La mandataria hizo énfasis en que 'nosotros necesitamos un aeropuerto individual. Que empaqueten otros aeropuertos con otras ciudades del país, pero no con Barranquilla'. Las declaraciones fueron entregadas luego de conocer que la ANI abrió el jueves una licitación para la contratación de un consultor especializado en estudios de viabilidad y estructuración técnica, financiera y legal para entregar en concesión los cinco aeropuertos.
Cabe recordar que en una reciente visita a EL HERALDO, el director de la Aerocivil, Santiago Castro, aseguró que, contrario a lo que se cree, el empaquetamiento no será perjudicial para el Ernesto Cortissoz, debido a que la mayoría de los aeropuertos de este paquete son autosostenibles.
'Este modelo de concesión no le quita absolutamente nada a Barranquilla de las inversiones que requiera su terminal, entre otras cosas porque la Aerocivil está renunciando a la contraprestación y se ha buscado un nuevo modelo de concesión con unos parámetros muy diferentes', señaló el funcionario en su momento.
La estructuración. Consultado por este medio, el gerente del Ernesto Cortissoz, Raúl Donado, explicó que el objetivo de contratar a un consultor especializado o estructurador es conocer las necesidades de los mencionados aeropuertos, con el fin de estructurar los planes maestros para entregarlos en concesión.
'La ANI contrata a un estructurador para que analice en qué estado se encuentran los aeropuertos, qué obras necesitan y en qué tiempo, para ubicar todos estos puntos en el pliego de condiciones para la concesión, que se realizaría por un término de 20 años, como lo establecen las llamadas concesiones de última generación'.
La idea es que al final del proceso el consultor entregue un completo informe con todas las exigencias que debe cumplir el nuevo concesionario, como por ejemplo el mejoramiento de las plataformas, la construcción de terminales de carga y el diseño de proyectos para mejorar la movilidad en las vías de acceso a los terminales aéreos.
Además, el nuevo concesionario debe encargarse de la afectación del entorno de los aeropuertos, es decir, factores como el medio ambiente, sostenibilidad, responsabilidad social. 'El estructurador tiene que analizar cómo afecta a los vecinos y qué se les va a dar en compensación'.
Donado sostiene que la finalidad de la nueva concesión es exigirle al operador que realice una serie de obras e inversiones, a diferencia de lo que ocurrió con la primera concesión del Cortissoz a Aeropuertos del Caribe S.A. (Acsa), 'el cual no incumplió sino que dentro de los términos y condiciones establecidas en la primera concesión simplemente Aerocivil le exigió mantener el aeropuerto en condiciones seguras, operativas y confiables, y Acsa lo hizo, pero no se le exigieron obras ni inversiones'.
Por Víctor Ovalle Gil
victor.ovalle@elheraldo.co



















