La subida de dos metros en el nivel del Canal del Dique, desde febrero hasta la fecha, avivó el recuerdo entre los habitantes de Santa Lucía de la inundación que los afectó en 2010. Desde ese momento, en este municipio todos parecen haber aprendido a leer el riesgo, y por estos días insisten en la urgencia de que el Fondo Adaptación intervenga urgentemente al menos tres puntos que identifican como críticos.
'¿Tú crees que esa muralla va a aguantar la subida del canal?', cuestiona Víctor Cortés a Rafael Pérez, quien con la cabeza hace un gesto de negación que expresa su presentimiento de que algo está fallando en la estructura. Ambos, damnificados del 2010, bajan hasta la orilla del canal y señalan varios huecos en unos sacos de cemento que fueron colocados en el sector de Barrio Abajo hace tres años, luego de que el agua dejara cerca de 90 mil damnificados en el sur del Atlántico.
'El peligro es latente, porque cuando ese Dique comienza a crecer se desborda hacia ambos lados (Bolívar y Atlántico). En el 2009, el canal no tenía más de tres metros, pero un año después esto e inundó', recuerda el pescador Víctor, de 50 años. 'Estamos pensando en que nos puede pasar lo mismo, estos son los puntos críticos donde hay filtraciones, si no hacen algo la muralla puede colapsar', agrega Pérez, de 37 años.
A pocos metros de este punto, en el mismo barrio, está 'el palo e’ mango' que les sirve de punto de referencia en Santa Lucía para ubicar lo que consideran el segundo tramo de riesgo. Allí, sentado sobre una piedra y con las piernas dentro del agua, está Yeison Salcedo.
En sus palabras, mientras lava con un trapo y jabón una cava, advierte que 'cuando el nivel del agua se crece, la tierra se la chupa (el agua) y se hace un hueco por abajo (de la muralla)'. Así de simple explica Yeison, de 21 años, el fenómeno de la erosión que está afectando la orilla del Canal del Dique y por el que reclama prontas acciones al Gobierno nacional.
'Para mí están esperando que esto crezca más', comenta al llegar Adaluz Arroyo a Yeison. Esta mujer de 48 años cuenta que tampoco se salvó de la pasada inundación, y señala con el dedo índice hacia el otro lado del Canal (en Bolívar), donde armó un cambuche, en la parte alta de un cerro. 'Tuve que pasar con la familia varios meses ahí, hasta que bajó el agua y regresé a mi casa. Eso fue feo', enfatiza.
Pero lo que más alarma causa entre los santalucenses son los pedazos de tierra que han visto desprenderse de la orilla del canal justo frente a la iglesia principal. Pedro Mármol tiene 63 años de vida, y asegura que desde que recuerda se gana la vida en una canoa, pescando o atravesando personas de un lado al otro del Dique.
El lugareño afirma que hace unos diez días un remolcador que navegaba por el canal golpeó con el muro de arena que protege la muralla. Desde ese momento, y con la subida de los niveles del agua de 1 metro (en febrero) a 3,1 metros (hasta este miércoles), la erosión ha hecho que cada día caigan más bloques de tierra, ocasionando que aumente el boquete en ese punto.
ACCIONES
Ante las quejas de la comunidad, EL HERALDO se comunicó vía telefónica con la Rutty Paola Ortiz, subgerente de Estructuración del Fondo Adaptación, entidad que tiene a su cargo los trabajos de mitigación del riesgo en el Canal del Dique.
Las obras ‘urgentes’ de reducción del riesgo de inundación en centros poblados del área de influencia del Canal del Dique, y la restauración de los ecosistemas, fueron contratadas en diciembre por el Fondo Adaptación, con una inversión de 32.786 millones de pesos. Los trabajos incluyen el tramo Calamar – Santa Lucía, en las poblaciones de Calamar, Mahates, Evitar, San Estanislao, San Cristóbal y Soplaviento, (Bolívar) y en Santa Lucía y Villa Rosa, (Atlántico).
La subgerente del Fondo reconoció que la ejecución de estas obras se frenó cuando iba en un 58 % de avance, por cuestiones de gestión predial. Señaló que lograron negociar 32 terrenos, pero que en la zona del Atlántico hay 10 que se rehúsan a vender, y que, incluso, presentaron una acción popular para impedir que sigan con los trabajos.
'No podemos ir en contra de los propietarios de los predios. Le hemos explicado a la comunidad, pero seguimos teniendo dificultades', explicó la funcionaria, quien advirtió que, como último recurso, el Fondo Adaptación ha tenido que recurrir a la vía de expropiación.
Sobre los puntos afectados en Santa Lucía, Ortiz admitió que les 'causó mucha preocupación' la parte erosionada. Afirmó que se contactaron al subsecretario de Atención de Desastres del Atlántico, Edinson Palma, y que les identificó la zona afectada. 'Mañana (hoy) mismo el contratista va a estar en el sector tratando de atenderlo. Entonces vamos a estar pendiente y arrancando las obras rápidamente, porque ya están contratadas', agregó.
La solución definitiva en el Canal del Dique tiene un costo de $1,7 billones y los estudios y diseños, en los que el Fondo de Adaptación invirtió $1 billón, están próximos a entregarse, según lo dicho por la entidad, durante el foro ‘El Canal del Dique y la Bahía de Cartagena, Hacia una Solución Definitiva’ que se realizó este mes en la sede de la Gobernación de Bolívar, en Turbaco.


















