
Desde las 11 a.m., la comunidad del corregimiento La Playa evitó ayer la salida de maquinaria pesada que realizaba trabajos de dragado en la Ciénaga de Mallorquín.
La protesta pacífica por parte de la comunidad, realizada a la altura del sector conocido como La Playita, fue motivada por la reciente mortandad de peces que se presentó en la Ciénaga de Mallorquín.
José Antonio De La Hoz, representante de los pescadores del corregimiento afiliados a Asoplaya, afirmó que el bloqueo de la maquinaria lo hicieron como mecanismo de presión para poder hablar con funcionarios del Distrito de la Gobernación, quienes según él, han incumplido los compromisos hechos con los pobladores.
'Nosotros los pescadores no tenemos para dónde coger y estamos aguantando hambre. Hace dos o tres años firmamos un pacto con las autoridades distritales y departamentales y nada se ha cumplido, hoy la ciénaga está peor que nunca', aseguró De La Hoz.
Añadió que en Asoplaya están afiliados 126 pescadores, pero calcula que en el corregimiento hay alrededor de 500 personas que derivan sus sustento de la pesca.
Asimismo, pidió a las autoridades ambientales identificar las causas de la muerte de cientos de peces presentada esta semana.
Otros pescadores y miembros de la comunidad como Yefrín Torres dijeron que la Ciénaga de Mallorquín estaba muerta y con ella las esperanzas de sustento de sus familias.
'Una libra de carne vale 6 mil pesos y la gente no tiene con qué comprar eso, nosotros pescamos y le vendemos a los que aquí viven una libra de pescado en 2 mil, solo que ahora no hay qué vender ni qué comer', comentó Torres.
Hasta el cierre de esta edición, las autoridades distritales estaban reunidas con la comunidad para escuchar sus peticiones, proponer soluciones y así permitir sacar la maquinaria del sector.



















