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Habitantes de las poblaciones del centro del Atlántico hoy exigen a las autoridades fortalecer la vigilancia por la cadena de homicidios, asociados al sicariato, que se han disparado en los últimos meses.

Las cifras lo demuestran: Baranoa, una población considerada tranquila en Departamento, pasó de 10 homicidios en 2024 a 31 en el año anterior, para una variación porcentual del 210 %. Mientras que su vecino Sabanalarga, en la misma tendencia, pasó de 17 homicidios en 2024 a 29 en 2025, con una variación del 70 %, según registros de la Policía.

En este 2026, los hechos criminales continúan al alza y las autoridades los atribuyen a los enfrentamientos entre estructuras criminales que pretenden dominar territorios. Pero también podrían estar conectados con casos de violencia extorsiva, tal y como se ventiló inicialmente en el crimen del ganadero Vicente Mercado Cepeda, de 58 años, registrado el pasado viernes 27 de febrero en el municipio de Sabanalarga.

El hombre se transportaba sobre la carretera La Cordialidad en una camioneta Toyota Hilux, de placas DAP-010, cuando pistoleros en moto lo interceptaron, a eso de las 9:50 de la mañana, a la altura de un punto conocido entre pobladores como ‘El Rancho del Chiqui’, en el barrio La Alianza.

Al percatarse de la situación, el ganadero intentó escapar de los desconocidos, pero terminó siendo alcanzado por estos, quienes le propinaron múltiples disparos.

Tras el ataque, la víctima perdió el control de vehículo y terminó chocando contra un inmueble. Desafortunadamente, el hombre acabó falleciendo en el lugar de los hechos a causa de la gravedad de las heridas.

Pronunciamientos

El teniente coronel, Pablo Aníbal Bueno Mendoza, comandante del Departamento de Policía Atlántico (E), manifestó que detectives de la Sijín, con apoyo de la inteligencia, recolectaron pruebas para miembros del CTI, quienes tomaron el mando de la investigación.

“La seccional de investigación continúa recabando información que permitan esclarecer el hecho”, comunicó Bueno Medoza.

Entretanto, la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán, rechazó el crimen y señaló que el ganadero Mercado Cepeda era un “reconocido trabajador del campo, padre de familia y miembro de una familia que ha sido golpeada reiteradamente por la violencia”.

El gremio hizo referencia al crimen del hermano del ganadero Alfredo Mercado Cepeda, quien fuera secuestrado el 26 de noviembre de 1994 por presuntos guerrilleros del ELN, cuando se movilizaba en una camioneta en Sabanalarga. El 21 de julio de 1995 el cuerpo del también ganadero fue hallado en una fosa común entre los departamentos de Sucre y Bolívar.

Y a ese episodio también se suma el crimen del ganadero y arquitecto Fernando César Cepeda Vargas, cuya muerte a tiros ocurrió el 22 de agosto de 2003 en la avenida Circunvalar, en la localidad Suroccidente de Barranquilla, en un caso que hoy, después de todo ese tiempo, todavía está en etapa de juicio e involucra a paramilitares y a la exrectora de la Universidad Autónoma del Caribe, Silvia Gette Ponce.

El diario capitalino El Tiempo señaló que Vicente Mercado Cepeda era familiar del expresidente del Senado, Efraín Cepeda.

En diálogo con el medio, el dirigente del Partido Conservador expresó que “Me dice un familiar que lo venían extorsionando, que ya había tenido un incidente y que tenía dos escoltas, pero ese día los dejó con su familia”, señaló el senador Cepeda.

Además, que era hermano de monseñor Pedro Mercado Cepeda, párroco de la iglesia Torcoroma de Bogotá y capellán del Congreso.

Paralelo a las extorsiones, investigadores verifican los negocios del ganadero y un proceso por una millonaria deuda en la que él era el acreedor.