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Un grave accidente de tránsito entre una motocicleta y una camioneta dejó un mototaxista y una menor gravemente heridos tras ser arrollados por un sujeto que conducía en aparente estado embriaguez.

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El siniestro vial se registró hacia las 7:30 de la noche de este lunes 12 de enero en la esquina de la carrera 19 con calle 16, sector céntrico del municipio de Baranoa, Atlántico.

En diálogo con EL HERALDO, Edward Roa Bornacelli, abogado y abuelo de la menor de 13 años, manifestó que el accidente debe ser investigado como un caso de extrema gravedad.

“Hubo un desprecio absoluto por la vida humana (…) El conductor se negó a practicarse la prueba de alcoholemia y, según testigos, estaba en evidente estado de alicoramiento. Esa negativa agrava su responsabilidad”, afirmó.

Roa Bornacelli relató que se enteró del siniestro cuando su esposa lo llamó en estado de pánico. Al llegar al lugar, encontró una camioneta marca Toyota RAV4 de placas MNQ-306 encima de una motocicleta marca Boxer color negro y manchas de sangre que correspondían a su nieta.

El conductor, identificado preliminarmente como Joel Arrieta Niño, tuvo que ser protegido por la Policía ante la intención de linchamiento por parte de la comunidad tras el aparatoso siniestro vial.

“Vi la sangre de mi nieta en la carretera”

El abogado, aún conmocionado por la complejidad de la situación, describió la escena como impactante.

“Había una motocicleta parcialmente destruida bajo una camioneta y manchas de sangre en la vía. Eran de mi nieta. Eso no se borra de la mente”, expresó.

Según explicó, la menor fue trasladada inicialmente a la Clínica Santa Ana de Baranoa y luego fue remitida a la Clínica Jaller de Barranquilla, donde recibió atención especializada por múltiples lesiones.

La menor fue remitida a la Clínica Jaller de Barranquilla.

Los especialistas informaron que la menor había presentado una herida abierta en la rodilla izquierda, golpes en las costillas y lesiones en una pierna. Aunque no sufrió fracturas, Roa insistió en que los daños van más allá de lo físico.

“El daño psicológico es enorme. He visto videos donde la niña está en pánico total, con miedo profundo (…) No es solo el golpe, es el trauma que deja una experiencia así en una menor”, señaló, agregando que existen daños morales, a la vida de relación y perjuicios económicos que deben ser reparados.

“El conductor no tenía control para manejar”

De acuerdo con el testimonio del abuelo, la menor se movilizaba en una motocicleta conducida por un mototaxista, mientras esperaban el momento oportuno para cruzar la vía.

Vecinos del sector aseguraron que el conductor de la camioneta iba “dando tumbos”, se subió al andén de una vivienda y permaneció detenido varios minutos antes de arrancar a gran velocidad.

“Impactó a un Jeep, una motocicleta y luego arremetió de frente contra la moto donde iba mi nieta. Ella fue arrastrada entre 20 y 30 metros (…) El vehículo solo se detuvo al chocar contra una matera de cemento”, relató.

Fotografía de la camioneta tras chocar contra la maceta de cemento.

El hombre de 58 años aseguró que, de no haberse detenido el vehículo, el hecho habría terminado en una muerte.

“Esa noche casi se cobra una vida humana. Si no es por ese obstáculo, hoy estaríamos hablando de algo mucho peor”, enfatizó.

También advirtió que, según versiones de la comunidad, el conductor sería reincidente en este tipo de comportamientos.

El abogado anunció que iniciará acciones judiciales por lesiones personales agravadas, contempladas en el artículo 120 del Código Penal, además de la negativa injustificada a la prueba de alcoholemia.

“Vamos a actuar con enfoque diferencial hacia la niñez. Este tipo de conductas no se pueden seguir normalizando. Debe suspenderse la licencia de conducción e inmovilizar el vehículo. Es un peligro para la sociedad”, afirmó.

“Aquí no se trata de arreglos económicos”

Sobre el conductor, Roa indicó que se dedica al comercio y que personas cercanas intentaron una conciliación económica.

“Intentaron que arregláramos las cosas, pero aquí no se trata de dinero. Hubo riesgo de muerte y desprecio por la vida humana. Esto no es negociable”, sostuvo.

Finalmente, Roa hizo un llamado a las autoridades municipales de Baranoa para que acompañen el proceso y no permitan que el caso quede en la impunidad.

“Las vías están en mal estado, el tráfico es caótico y hoy da miedo transitar (...) Vamos a llegar hasta el final, aferrados a la ley. Hay que sentar un precedente para que esto no vuelva a pasar”, concluyó.