Han sido días tormentosos para la familia García Llanos. Primero enterarse hace unos días de la muerte violenta de Harold, un hombre de 40 años de edad que fue víctima de un ataque con arma blanca en el sector de El Boliche, en el Centro de Barranquilla, hecho por el que procesaron judicialmente a una mujer, y ahora, después de más de 10 días, no saben qué pasó con su cadáver. Al menos eso denuncian sus allegados.
En la mañana de este sábado 29 de noviembre, Darling García Llanos, hermana de la víctima, apostada en la entrada del Instituto de Medicina Legal, dio detalles de este hecho que la prensa conoció desde el pasado 18 de noviembre, cuando la Policía Metropolitana reportó la muerte a cuchillo de Harold García Llanos a manos de Yuverlis Loana Venera Iriarte, en ese sector deprimido del Centro de Barranquilla con talleres de metalmecánica y chatarrerías.
“Mi hermano fallece el día 18 a las 7:55 de la noche, caso que nosotros no sabíamos y nos enteramos el 26 en la mañana. Nosotros dábamos a mi hermano por desaparecido, pero con el paso de los días y la angustia de mi mamá, empezamos a buscarlo en hospitales y en los sitios que él frecuentaba. Era vendedor ambulante. Ahí es como mi mamá llega a El Boliche y alguien le dice a ella que Harold estaba discutiendo con la muchacha, y la muchacha por la espalda lo cogió y lo mató”, expresó Darling.
En su narrativa, la mujer dijo además que el día miércoles 26 fueron a Medicina Legal y “nos dijeron que sí, que era él el que estaba allá adentro, que se había identificado por las huellas. Nosotras comenzamos a venir acá a Medicina Legal, hicimos todos los procesos con ellos, con Fiscalía, todo. Esperábamos recibir el cuerpo para darle sepultura. Nos dijeron que hacía falta un papel, segundo que hacía falta una firma, que lo otro… Después de dilatado todo el proceso para la entrega del cuerpo ahora no aparece…”.
La hermana del fallecido expuso que en los trámites con la funeraria y la entrega del cadáver de Harold se enteraron de la situación.

“Cómo es posible que siendo algo tan pequeño y no hay más de 30 cuerpos no va a aparecer el cuerpo de mi hermano, dónde está el cuerpo de mi hermano: esa es la pregunta… Los funcionarios de Medicina Legal ya le dijeron a mi mamá que el cuerpo no lo encuentran. Imagínense la angustia de mi mamá…”, manifestó.
Y añadió a esta historia que si Medicina Legal les entrega el supuesto cuerpo de Harold “lo van a entregar embalado porque el cuerpo está irreconocible”.
“Nos dicen que no podemos ni abrir ni el cajón porque eso va directo para el cementerio. La verdad no sé, no entiendo, esa parte no la comprendo, cómo nos van a demostrar que ese cuerpo que llevamos es el de mi hermano…”, cuestionó.
En medio de la zozobra, la mujer pidió que las autoridades competentes entren a investigar todas esas aparentes fallas en la entrega de los cadáveres, no solo en su caso, sino en el de otras familias que, al parecer, también están en el mismo trance.
Cabe reseñar que a mitad de año estalló un escándalo en la Regional Norte del Instituto de Medicina Legal luego de que el sindicato de trabajadores del Instituto de Medicina Legal, Sindemedilegal, pidiera “acciones efectivas” para solucionar una crisis con el manejo de los cadáveres en la morgue, la cual fue exteriorizada o dada a conocer por familiares de víctimas, vecinos del sector suroccidente de Barranquilla, una veeduría y por personas que frecuentaban la sede.

En aquel momento, la situación escaló hasta la Secretaría de Salud Distrital, que realizó una visita de inspección, vigilancia y control sanitario, junto a delegados de la Procuraduría Regional del Atlántico y la Personería Distrital.
Para ese tiempo hasta el procurador general de la Nación, Gregorio Eljach, convocó a una mesa de trabajo para evaluar la situación denunciada por el sindicato de trabajadores del instituto forense, así como de familiares de varios de los fallecidos.

El procurador instó a que se evaluaran “medidas que deban tomar las autoridades nacionales para hacer frente a posibles afectaciones en materia de salubridad y medio ambiente, afectados por olores nauseabundos en sectores aledaños y originados por descomposición de cadáveres mal conservados”.




















