Compartir:

Una nueva controversia rodea a Avatar luego de que la actriz Q’orianka Kilcher presentara una demanda contra James Cameron y The Walt Disney Company, acusándolos de haber utilizado sus rasgos faciales como inspiración directa para crear a Neytiri sin su autorización.

Actor colombiano dejó los sets de grabación y ahora es conductor de Uber en Estados Unidos

Niño se hizo viral en redes sociales al crear su propio álbum Panini del Mundial 2026

Video: Messi y Carlos Villagrán ‘Kiko’ tuvieron un inesperado encuentro en Estados Unidos

La actriz, recordada por interpretar a Pocahontas en The New World, sostiene que el director tomó referencias de una fotografía promocional publicada en el LA Times cuando ella tenía apenas 14 años.

Según la demanda, Cameron habría ordenado al equipo de diseño de la franquicia replicar características biométricas del rostro de Kilcher para construir la apariencia del personaje Na’vi que posteriormente fue interpretado por Zoe Saldaña.

El documento legal asegura que la producción obtuvo beneficios multimillonarios mientras explotaba “la identidad biométrica y el patrimonio cultural” de la actriz indígena sin darle crédito ni compensación económica.

Además, la demanda afirma que la saga cinematográfica promovía públicamente mensajes de apoyo a los pueblos indígenas mientras, según Kilcher, utilizaba silenciosamente su imagen detrás de cámaras.

Uno de los puntos más llamativos del caso es un supuesto encuentro ocurrido en 2010, poco después del estreno de la primera película de Avatar.

De acuerdo con la actriz, Cameron le entregó un dibujo firmado de Neytiri acompañado de una nota donde habría escrito: “Tu belleza fue mi inspiración inicial para Neytiri”.

Kilcher asegura que durante años no entendió el alcance de esa referencia hasta que recientemente comenzó a circular en redes sociales un fragmento de una entrevista donde el propio director mencionaba que el diseño inicial del personaje provenía de una fotografía de la actriz.

Asimismo, la actriz expresó sentirse traicionada por lo ocurrido y aseguró que jamás imaginó que su rostro pudiera ser utilizado dentro de un proceso de diseño cinematográfico sin consentimiento.

Hasta el momento, James Cameron no se ha pronunciado públicamente sobre las acusaciones.