Compartir:

Irreconocible y completamente transformada, Heidi Klum volvió a robarse todas las miradas en la Met Gala al aparecer convertida en una escultura viviente.

J Balvin y Ryan Castro estarán en la pantalla grande con su proyecto ‘Omerta’

Aria Vega confirma el gran momento que vive y estrena ‘Cule Poco (sirena_besarico_costeña)’

¿Cuáles nutrientes aporta la leche y en qué se diferencian la entera, semidesnatada y desnatada?

Su apuesta fue una de las más arriesgadas de la noche, llevando al límite el concepto de este año que fue “Fashion is Art”.

La modelo de 52 años desfiló por el Museo Metropolitano de Nueva York como si fuera una obra de museo. Su look recreaba a “La Vestal velada”, una escultura neoclásica del siglo XIX creada por Raffaele Monti, en la que una sacerdotisa romana aparece cubierta por un velo translúcido.

El resultado fue una imagen impactante: piel de tono alabastro, expresión inmóvil y un acabado que simulaba mármol, aunque en realidad el traje estaba elaborado en látex. La ilusión era tan precisa que muchos la compararon con una estatua real.

Detrás de esta transformación estuvo el artista de prótesis Mike Marino, quien diseñó una pieza que tardó más de cuatro horas en aplicarse. El trabajo se inspiró no solo en la obra de Monti, sino también en otras esculturas clásicas como el Cristo velado de Giuseppe Sanmartino.

Durante una transmisión en la alfombra roja, Klum explicó que la idea nació tras recorrer el museo. “Parezco dura, pero soy blanda”, comentó, haciendo referencia al contraste entre el aspecto de piedra y el material flexible del vestuario.

La Met Gala, organizada como cada año bajo la dirección de Anna Wintour, reunió a grandes figuras del entretenimiento. Entre ellas destacaron Beyoncé, quien regresó tras una década de ausencia, y Bad Bunny, quien también sorprendió con una transformación radical.