El presentador barranquillero Carlos Calero recordó uno de los capítulos más dolorosos y, al mismo tiempo, más esperanzadores de su vida.
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Carlos dio a conocer la enfermedad de su hijo Carlos Alberto, quien años atrás fue diagnosticado con un tumor cerebral.
Hace 4 días cumplió 21 años y está completamente recuperado, el joven es testimonio de una batalla en la que “la fe tuvo un papel determinante”, dice su padre.
Calero relató en el podcast Charlas Divinas un episodio que marcó profundamente a su esposa. Mientras acompañaba sola al niño en una noche de hospital, se arrodilló frente a la imagen de la Virgen y, en ese instante, observó cómo de la figura brotaba una lágrima.
“Un momento muy bonito en qué Pau se queda sola con Carlos, ya nos fuimos Sofi y yo a dormir a la casa. Ella se quedó con Carlos y se arrodilló a la Virgen, ella veía la Virgen y brotó una lágrima que ella le tomó la foto a la Virgen y me eriza la piel, esa foto la tiene Pau”, dijo.
Logró capturar el momento en una fotografía que aún conserva y que, asegura, fue interpretado como un mensaje de esperanza.
“Ella le decía a nuestro hijo que estuviera tranquilo, que todo iba a salir bien. Y hoy Carlos está sano”, recordó el conductor de Día a Día, quien define aquella experiencia como un verdadero milagro.
El proceso médico de su hijo incluyó radioterapia y quimioterapia, un camino que no fue fácil para la familia. Sin embargo, el presentador afirma que jamás perdió la confianza en que el desenlace sería favorable.
“Sentía que era Dios quien iba a solucionar todo lo que estábamos viviendo, y así terminó siendo. Estoy agradecido y quiero devolverlo con acciones hacia los demás”, expresó.