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Ante la crítica situación que atraviesa el sector eléctrico del país, los líderes gremiales han alzado su voz y manifestado su preocupación por lo que pueda ocurrir si se materializa la llegada del fenómeno de El Niño al país, como lo han venido alertando autoridades meteorológicas nacionales e internacionales.

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Según datos entregados por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), existe una alta probabilidad de que este fenómeno climático —caracterizado por la reducción de lluvias y el aumento de temperaturas— se desarrolle entre junio y agosto de 2026 y se extienda hasta finales de año.

Por su parte, la NOAA, una de las principales agencias científicas del mundo en temas de clima, océanos y atmósfera, indicó que hay un 61 % de probabilidad de aparición del fenómeno entre mayo y julio de 2026, al tiempo que estima más del 50 % de probabilidad de que el evento sea fuerte o muy fuerte.

Ante este panorama, el riesgo sobre la generación hidráulica y la presión sobre los precios en bolsa de la energía aumentan. Cabe recordar que en Colombia cerca del 62 % de la energía proviene de fuentes hídricas, por lo que las lluvias son fundamentales para llenar los embalses durante el invierno y garantizar la generación en épocas secas.

Esta situación llevó a la Asociación Colombiana de Distribuidores de Energía Eléctrica (Asocodis) a enviar al Gobierno nacional un documento en el que expone la situación general de las empresas afiliadas, los impactos y riesgos para el sistema y los usuarios, así como una serie de recomendaciones para enfrentar la actual coyuntura.

Retrasos en proyectos

En varios puntos, el gremio describe la situación actual del sector eléctrico. Uno de ellos es el evidente retraso de los proyectos de generación y transmisión.

Según Asocodis, la menor incorporación de capacidad está reduciendo la disponibilidad de energía para contratos, presionando al alza de los precios en bolsa.

Este escenario, según el gremio, no solo compromete la confiabilidad del sistema, sino que también aumenta el riesgo de dificultades en el suministro y limita la posibilidad de tarifas más estables para los usuarios.

De acuerdo con cifras de abril presentadas por XM, operador del mercado, en 2023 solo entró en operación el 17 % de la capacidad proyectada; en 2024, el 25 %; y en 2025, apenas el 10,8 %.

En esa misma línea, resume que en los últimos 6 años, la entrada real de proyectos no ha superado el 28 % frente a las Fechas de Puesta en Operación (FPO) declaradas, lo que evidencia un rezago estructural en la expansión del sistema que podría comprometer el abastecimiento de energía en el mediano plazo.

Exposición en bolsa

En la actualidad, las empresas afiliadas a Asocodis, que atienden cerca del 96 % de los usuarios regulados, están comprando entre el 28 % y el 45 % de la energía en bolsa para 2026 y 2027.

En algunos casos, hay empresas con una exposición superior al 60%, especialmente en zonas donde predominan los usuarios de estratos 1 y 2, lo que agrava aún más la situación.

La situación podría complicarse aún más ante un aumento en la demanda de energía por las olas de calor. El panorama también se vería presionado por el crecimiento urbanístico en regiones como el Caribe colombiano, que implicaría la entrada de nuevos usuarios atendidos por comercializadores con dificultades para respaldar su operación.

“Todo esto podría elevar aún más la dependencia de la bolsa y, en consecuencia, presionar al alza las tarifas de energía”, afirma Asocodis en la comunicación.

Demanda vs. Oferta

El mismo informe señala que la ENFICC (Energía en Firme para el Cargo por Confiabilidad) de las plantas existentes, sumado a los recursos especiales y los nuevos proyectos de generación que cuentan con compromisos de Obligaciones de Energía en Firme (OEF), no logran cubrir el escenario medio de demanda (ver infografía) estimado por la Unidad de Planeación Minero Energética (Upme).

Por otro lado, de acuerdo con el informe general del mercado de febrero de 2026, se evidencia que las convocatorias públicas para contratar energía registraron baja participación de oferentes e incluso procesos desiertos por precios elevados o exigencias de garantías. Esto podría poner en riesgo la garantía del servicio de energía para millones de hogares y pequeños negocios.

Además, algunos de los grandes consumidores de energía —como industrias, empresas de alto consumo y comercios de gran escala que negocian directamente su energía— podrían quedarse sin contratos de suministro, debido a la baja oferta en el mercado.

Deudas pendientes

Otro punto crítico son las deudas del Gobierno con el sector energético. A corte del 31 de marzo de 2026, los recursos pendientes ascendían a $5,1 billones.

De este total, $1,6 billones corresponden a subsidios, $2,1 billones a la opción tarifaria y $1,4 billones a deudas de usuarios protegidos, entidades oficiales y alumbrado público.

Aunque el Presupuesto General de la Nación contempla recursos para subsidios, se estima que hay un déficit cercano a $1 billón.

Situación de Air-e y Afinia

En conversación con EL HERALDO, el presidente de Asocodis, José Camilo Manzur, afirmó que hay avances en el pago de subsidios de energía.

Explicó que el Gobierno ya expidió las resoluciones de liquidación correspondientes a la mayor parte de los subsidios del año anterior, lo que evidencia un esfuerzo por parte de Minminas.

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Hay que destacar que estos recursos que debe desembolsar el Gobierno a las comercializadoras como Air-e y Afinia ya fueron asumidos por estas comercializadoras. Estos giros son vitales para las finanzas de estas dos compañías que operan en el Caribe y que deben garantizar el servicio de energía.

Sin embargo, advirtió que la situación financiera de Air-e, intervenida por la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios en septiembre de 2024, sigue siendo compleja, aún más si llega ‘El Niño’.

“Los precios en bolsa van a estar muy altos y eso va a exigir mayor esfuerzo de caja. Eso es un tema que le está generando, sin duda, inestabilidad al sector eléctrico, y puede conllevar a un riesgo sistémico. Por eso hacemos un respetuoso llamado a que se pague esa deuda, que se dispongan de los recursos para garantizar una operación adecuada de la empresa Air-e”, sostuvo.

El líder gremial también calificó como inconveniente la suspensión de la limitación de suministro que adoptó la Superservicios, por lo que pidió que se levante esta medida con el fin de restablecer este instrumento para preservar el equilibrio del mercado y garantizar que los agentes cumplan con sus compromisos, especialmente con los generadores.

Cabe recordar que en el 2024 se expidió una resolución que obliga a los generadores a suministrarle la energía a la empresa Air-e y otras empresas intervenidas sin garantía de pago.

“Esa circular es un despropósito y debe ser levantada, hay que honrar los compromisos, porque eso está afectando a todos los proveedores y, en especial, a los generadores”, enfatizó.

Por otro lado, dijo que la problemática de Air-e y Afinia requiere de la construcción de un modelo sostenible para la región, lo que implica realizar ajustes estructurales y contar con el respaldo del Estado, teniendo en cuenta las condiciones de pobreza monetaria y pobreza energética que enfrenta la región.

Recomiendan evaluar nuevas subastas de energía a largo plazo

Para Asocodis, es necesario garantizar el suministro y la confiabilidad del sistema eléctrico. Por eso planteó la necesidad de acelerar la entrada de nuevos proyectos de generación. Al tiempo, insistió en la necesidad de activar de manera oportuna la generación térmica y asegurar el suministro de combustibles como el gas.

Además, evaluar nuevas subastas de energía a largo plazo, suspender temporalmente las exportaciones y promover un uso más eficiente de la energía, incluso con tarifas diferenciales y programas que incentiven a los usuarios a reducir su consumo en momentos críticos.

Asimismo, pidió no avanzar con cambios regulatorios que puedan agravar la situación actual, como la nueva metodología de comercialización. Solicitó al Gobierno ponerse al día con el pago de subsidios y cubrir los déficits acumulados, así como propuso habilitar líneas de crédito con entidades como Findeter y la FDN, para permitir cruces de impuestos y facilitar la recuperación de deudas.