La aerolínea Avianca anunció su intención de robustecer la conectividad entre Estados Unidos y el resto del continente, mediante el aumento de frecuencias y la consolidación de rutas estratégicas.
En ese sentido, dentro del plan de expansión se encuentra la ruta Barranquilla-Miami, que pasaría de tres frecuencias semanales a una operación diaria (un vuelo todos los días).
“Este crecimiento busca consolidar la red global de Avianca, que hoy conecta a Norteamérica con más de 80 destinos en las Américas y Europa, facilitando no solo el turismo sino también el intercambio comercial”, destaca la aerolínea.
Agregaron que la implementación de estas nuevas operaciones queda sujeta a las autorizaciones de las autoridades competentes en cada país.
Otro cambio sería el de Bogotá – Fort Lauderdale, quien sumaría una frecuencia diaria adicional, para un total de dos vuelos al día.
La otra ruta es Medellín – Orlando, que se establecería de manera permanente con una frecuencia diaria.
Cabe aclarar que esta noticia llega tras el anuncio de la aerolínea de bajo costo Spirit Airlines en quebrar por motivos financieros, siendo esta la primera aerolínea de Estados Unidos en quebrar en los últimos 25 años.
A pesar de que Spirit ya atravesaba dificultades —habiéndose declarado en bancarrota por segunda vez en agosto de 2025—, el factor determinante para su colapso fue el contexto geopolítico actual. El estallido de la guerra en Irán interrumpió cerca del 20% del suministro mundial de petróleo, lo que disparó los costos del combustible para aviones, el segundo gasto más importante para cualquier operador aéreo.
Frente a ello, la Aeronáutica Civil de Colombia (Aerocivil) activó la semana pasada un plan de contingencia para atender a unos 10.000 pasajeros afectados en Colombia.
Hay que resaltar que actualmente, Avianca ofrece una red en Estados Unidos que incluye ciudades como Boston, Dallas–Fort Worth, Houston, Nueva York, Los Ángeles, Chicago, San Francisco y Las Vegas (esta última estacional), entre otras. Además, los viajeros provenientes de EE. UU. podrán acceder a una gran red hacia el Caribe y Sudamérica.





















