La junta directiva del Banco de la República decidió mantener la tasa de interés de política monetaria en 11,25 %, más allá que el mercado financiero esperaba un incremento entre 50 y 75 puntos básicos.
Y es que tras un mes de tensiones entre el Gobierno y el Banco de la República por el aumento de las tasas de interés, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, asistió a la cita con los codirectores para definir el rumbo de la política monetaria, normalizando su relación con el Emisor colombiano, puesto que la pasada reunión, no estuvo presente.
De acuerdo con Leonardo Villar, gerente del Banco de la República, se tuvo en cuenta varios elementos, el más importante, la inflación de marzo que se situó en 5,6 % superando en 46 puntos básicos el dato de diciembre.
A su vez, recalcó que indicadores de seguimiento de la economía como la demanda de energía, la producción manufacturera, el comercio minorista y el comercio exterior de bienes, apuntan a que el crecimiento de la economía en el primer trimestre superaría el registrado en el último trimestre de 2025.
Incluso, agregó que la prolongación del conflicto en Medio Oriente podría resultar en mayores presiones al alza sobre los precios internacionales de la energía, los fertilizantes y los precios internacionales de algunos bienes, al igual que en un apretamiento de las condiciones financieras externas para el país.
Pero en medio de todas estas movidas de política monetaria, el dato de 11,25 % sigue siendo alto para los consumidores, por tal motivo, EL HERALDO consultó a diferentes expertos para que explicaran más a fondos las afectaciones primarias de tener una tasa de interés alta.
Uno de ellos es Henry Amorocho, profesor de Hacienda Pública de la Universidad del Rosario, quien explicó que el Banco de la República viene siendo el “banco de bancos”, y con ello, es el que le realiza créditos a la banca comercial.
“A partir de ahí, tienen que colocar intereses los bancos comerciales, y esto desde luego incide en el ciudadano de a pie en el hecho que posiblemente los productos que se produzcan van a ser más caros, porque les van a añadir al precio el aumento de las tasas de interés, y también, el hecho de que un ciudadano quiera acudir a solicitar un crédito, eventualmente le saldrá más costoso”, socializó Amorocho a este medio.
Por su parte, Marcela Santiago Rizo, CEO de TumiPay y especialista en Finanzas, dijo que la baja calificación de Colombia hace que se incremente la tasa de interés de política monetaria.
“El banco va a buscar una deuda más cara, y ese costo lo va a trasladar a nosotros los consumidores si tú pagas un crédito de vivienda, un crédito de consumo, crédito vehicular y tarjetas. Eso hará que todo sea más costoso para el ciudadano”, expresó.
A su vez, indicó que a los emprendedores les va a afectar al momento de solicitar un crédito en una entidad bancaria.
“Si antes los emprendedores pagan una cuota de $800 mil, ahora tendrán que pagar una cuota de $950 mil, y ese aumento es debido al incremento en la tasa de interés, que va a desacelerar el consumo en nuestro país”, puntualizó la experta.
A su vez, Paula Chaves, analista de Mercados de Greyhound Trading, sostuvo que cuando las tasas suben, pedir dinero se vuelve mucho más caro.
“La tarjeta de crédito, al usarla, el préstamo hipotecario o el préstamo de consumo, va a salir muchísimo más costoso. Es decir, vamos a terminar pagando mucho más por lo mismo que antes pagábamos menos. Pero no solo eso, las empresas digamos que también al financiarse con esas tasas de crédito tan altas, una empresa le podría costar más el operar en el día a día, entonces, va a pasar algo muy claro y es que va a subir los precios de los productos, frenando inversiones y también ir contratando menos personal”, destacó Chaves a EL HERALDO.
Entre tanto, Renato Campos, CEO de Greyhound Trading, sostuvo que cuando las tasas de interés están altas, endeudarse se vuelve mucho más caro, por tanto, eso significa que los créditos de consumo y similares pueden tener tasas más elevadas, es decir, pedir dinero es mucho más caro.
“Pero también afecta a hogares, porque cuando se destina dicho dinero a pagar esa deuda, le queda menos para consumir, salir, invertir o ahorrar, enfriando así la economía, ya que se venderán menos productos en los comercios, las empresas crecen más lento, y muchas veces se frena la contratación, es decir, aumenta la tasa de desempleo”, puntualizó el experto.
El historial de la tasa de interés en el país
La tasa de interés se encuentra en el 11,25 %, un indicador que no se veía desde julio de 2024 cuando precisamente se encontraba en ese nivel.
Desde ese mes hasta diciembre de 2025, se llevaron a cabo diferentes reuniones en las que, en su mayoría, mantenían las tasas, pero durante ese periodo, no hubo aumentos, y llegó a pisar el 9,25 % durante seis reuniones consecutivas.
Posteriormente, en enero del presente año, la junta directiva del Emisor decidió aumentar la tasa de interés en 100 puntos básicos dejándola en 10,25 %, una decisión impulsada por el aumento de la inflación.
Para la reunión de febrero, el indicador se mantuvo en 10,25 %, pero en marzo, la decisión fue más radical, aumentarla en el actual 11,25 %, generando así un gran conflicto con los intereses del Gobierno nacional.














