El presidente Gustavo Petro reaccionó con dureza al anuncio del Gobierno de Daniel Noboa de elevar los aranceles a las importaciones colombianas hasta el 100 %, calificando la medida como una “monstruosidad” y advirtiendo un posible quiebre en la integración regional.
“Esto es simplemente una monstruosidad, pero significa el fin del Pacto Andino para Colombia. Nada hacemos ya allí”, afirmó el mandatario colombiano, en una declaración que marca un fuerte giro frente a la relación comercial con el país vecino.
Petro también planteó un cambio en la estrategia internacional del país, sugiriendo que Colombia debería buscar nuevos bloques económicos. “La canciller debe iniciar el paso en el Mercosur a ser socios plenos y dirigirnos hacia el Caribe y Centroamérica con más fuerza”, añadió.
Por su parte, la canciller Yolanda Villavicencio respondió que “Ecuador, como nación tiene pleno derecho a definir su rumbo; pero romper con la Comunidad Andina debilita décadas de integración que han beneficiado a nuestros pueblos”.
“Más que fracturar, América Latina necesita hoy unidad, diálogo y visión compartida para enfrentar sus desafíos comunes. Miopes por ideologia antiprogresista. Ya estamos solicitando la entrada en Mercosur para Colombia”, añadió.
La reacción del jefe de Estado se produce luego de que Ecuador anunciara que duplicará los aranceles, pasando del 50 % al 100 % a partir del próximo 1 de mayo, en medio de la creciente tensión comercial entre ambos países.
Según el Ministerio de Producción, Comercio Exterior e Inversiones ecuatoriano, la decisión responde a la “falta de implementación de medidas concretas y efectivas en materia de seguridad fronteriza por parte de Colombia”, en un contexto marcado por el combate al narcotráfico y el crimen organizado en la zona limítrofe.
La escalada comenzó en febrero, cuando Ecuador impuso un arancel del 30 % a productos colombianos, que luego subió al 50 % en marzo. Ahora, con el incremento al 100 %, se profundiza una disputa que ya ha tenido repercusiones en otros sectores.
Entre las medidas adoptadas, Colombia suspendió la interconexión eléctrica con Ecuador, mientras que el país vecino aumentó significativamente el costo del transporte de petróleo de Ecopetrol a través de sus oleoductos.
La tensión también tiene un trasfondo diplomático. Días atrás, Petro calificó como “preso político” al exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, lo que fue rechazado por Noboa, quien consideró esas declaraciones como una violación a la soberanía de su país y llamó a consultas a su embajador en Bogotá.
En paralelo, Ecuador suspendió las mesas técnicas de diálogo bilateral, argumentando la falta de condiciones para avanzar en las conversaciones.
El intercambio comercial entre ambos países, que en los últimos años rondaba los 2.800 millones de dólares, entra ahora en un escenario de alta incertidumbre, mientras crecen las tensiones políticas, comerciales y diplomáticas entre dos socios históricos de la región.





















