'El crecimiento se deteriorará a corto plazo, luego se recuperará con un rebote rápido y se estabilizará a niveles moderados', apuntó en una rueda de prensa virtual la economista jefe del BBVA en Colombia, Juana Téllez. Pero 'a pesar de que el consumo rebotará fuerte al terminar la cuarentena, se quedará creciendo bajo', reiteró Téllez. Estos datos contrastan con las proyecciones que el BBVA hizo en enero de este año, en las que auguraba que la economía colombiana crecería a tasas cercanas al 3 % del Producto Interno Bruto (PIB) y mantendría una dinámica de crecimiento en las exportaciones e importaciones. A los efectos sobrevenidos de la pandemia se le suman 'la drástica reducción en los precios del petróleo y la volatilidad en los mercados internacionales'. Esto también afectará la tasa de cambio, con una depreciación estimada del 18 % en promedio para 2020, con 3.864 pesos de media en relación con el dólar y en 2021 en niveles de 3.525 pesos. También alabó que Colombia tiene 'una regla fiscal con espacio para maniobrar, una regulación prudencial y la tradición de responsabilidad con los mercados internacionales', lo que la ayudará a sortear la tempestad económica. Así, la agricultura, la industria alimentaria o la salud serán los menos afectados mientras que el turismo, el entretenimiento o los transportes recibirán el golpe más duro. Esta crisis también traerá 'enseñanzas' como 'el fortalecimiento del sistema de salud o el valor de lo digital en el mundo empresarial', concluyó Téllez.