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La tensión que se vivió en el partido entre Santa Fe y Deportivo Pasto trascendió los 90 minutos y terminó encendiendo una polémica que tiene como protagonistas a Hugo Rodallega y al entrenador Jonathan Risueño. Lo que parecía un cruce más propio de la intensidad del juego terminó convirtiéndose en un intercambio de declaraciones que agitó el ambiente y abrió un nuevo capítulo de debate sobre los límites dentro y fuera de la cancha.

Todo comenzó con un episodio puntual durante el compromiso, cuando Rodallega, referente ofensivo del conjunto cardenal, protagonizó un encontronazo verbal que no pasó desapercibido. Desde el banco rival, Risueño reaccionó de inmediato, visiblemente molesto por lo que interpretó como una provocación innecesaria. El cruce, cargado de gestos y palabras, fue contenido en el momento, pero dejó una atmósfera caliente que se trasladó a la rueda de prensa una vez finalizado el encuentro.

Rodallega fue el que rompió el silencio, haciendo fuertes señalamientos contra el técnico del Deportivo Pasto.

“No quisiera dejar pasar este momento y decirle al ‘profe’ Risueño que está mostrando que con trabajo se puede salir adelante, con un grupo de jugadores que tiene ambición y que tiene ganas, han conseguido una clasificación anticipada, se han comportado muy bien a la hora de jugar al fútbol, pero con mucho respeto, invitarlo a que respete, invitarlo a que disfrute del fútbol colombiano, que marque diferencia, que intente ganar, que lo haga como lo está haciendo, pero que le baje un poco a su intensidad porque está siendo muy irrespetuoso, por lo menos con nosotros hoy. Durante todo el primer tiempo, cuando alguien de nosotros de acercaba al punto donde él estaba, estaba faltándonos al respeto diciendo que éramos muy malos, que no jugábamos a nada”, precisó.

Pero el mensaje de Rodallega no se quedó ahí y fue más allá, incluso con un llamado directo sobre el comportamiento de Risueño como técnico extranjero en el país. “Señor, le quiero decir que yo jugué 18 años por fuera de Colombia y uno como extranjero lo que debe hacer es disfrutar el país al que vaya. Los anfitriones acá somos nosotros, usted es el visitante, tiene trabajo acá en Colombia, todo el mundo se prepara, le han salido bien las cosas con Pasto, le deseo lo mejor, pero de seguro que con respeto, va a llegar mucho más lejos”, expresó.

El entrenador español Jonathan Risueño también acudió a la rueda de prensa y afirmó que sus comentarios no tenían ninguna mala intención y simplemente hace parte de lo que se vive dentro del terreno de juego.

“Yo no he escuchado aún lo que dijo Hugo Rodallega, pero a mí me sorprende que un jugador con la experiencia que tiene él, que con todo los partido que ha jugado, no haya entendido aún que las cosas que pasan en el campo se quedan en el campo. Creo que es un jugador que ya lleva muchísimos partidos para haber entiendo eso. Yo lo respeto como jugador, su carrera es muy buena, las cosas que pasan en el campo quedan en el campo, no creo que haya pasado nada”, explicó el entrenador.

“Lo único que ha pasado, los que han irrespetado son ellos, es una jugada en el primer tiempo que yo le digo a mis jugadores que replieguen y les dejen el balón porque ellos con el balón les falta fútbol, algo que creo por su modelo de juego, ellos con balón no son bueno, tiene otras virtudes, son buenos en el contragolpe, pero cuando les das el balón bajo mi punto de vista es un equipo que le falta mucho fútbol, le está costando en el semestre y en Libertadores y por eso han recibido critica. Respeto su modelo, hoy ganaron de esa manera”, complementó.

El intercambio de versiones no tardó en viralizarse, alimentando el debate entre aficionados y analistas, divididos entre quienes respaldan la postura del entrenador y quienes consideran que el delantero simplemente actuó dentro de los márgenes habituales del juego.