Barranquilla no se detiene en su apuesta por consolidarse como la capital deportiva del país y vuelve a dar un paso firme hacia la élite internacional con la llegada del torneo de pickleball ‘Road to China’, un evento que no solo trae competencia de alto nivel, sino que reafirma el momento de transformación que vive la capital del Atlántico como epicentro de nuevas disciplinas.
La primera parada de este circuito tendrá como escenario a ‘Sunset Tennis House’, un complejo que empieza a marcar un antes y un después en la región al integrar canchas certificadas de pickleball y tenis bajo estándares de exigencia internacional.
Durante los días 24, 25 y 26 de abril, este certamen reunirá a 60 deportistas que competirán en distintas modalidades, entre ellas dobles masculino, femenino y mixto, así como sencillos, en un formato que promete dinamismo y un alto nivel competitivo.

La bolsa de premios, que supera los cinco millones de pesos, también se convierte en un incentivo importante que eleva el perfil del torneo y lo posiciona dentro del radar nacional de esta disciplina en pleno auge.
Más allá de los resultados en cancha, la realización de ‘Road to China’ tiene un trasfondo estratégico: consolidar a Barranquilla como el nuevo centro del pickleball en la Costa Atlántica. Este deporte, que ha experimentado un crecimiento exponencial a nivel global, encuentra en la ciudad un terreno fértil gracias a su infraestructura, proyección internacional y capacidad organizativa.
La elección de ‘Sunset Tennis House’ como sede no fue fortuita. Actualmente, es el único club en la región que combina tenis y pickleball con escenarios certificados, un diferencial que resultó clave para que la Asociación Colombiana de Pickleball lo designara como anfitrión oficial de esta parada.
La programación del evento se distribuirá en tres jornadas:
Viernes de 1 p.m. a 5 p.m.
Sábado de 8 a.m. a 5 p.m.
Domingo de 8 a.m. a 2 p.m.
“Este torneo representa mucho más que una competencia; es una apuesta decidida por transformar el ecosistema deportivo de la región. En Sunset estamos comprometidos con abrirle espacio a nuevas disciplinas como el pickleball, que hoy están revolucionando la forma de competir, socializar y vivir el deporte en el mundo. Ser sede de ‘Road to China’ valida nuestra infraestructura, pero sobre todo nuestra visión de convertir a Barranquilla en un referente internacional para deportes emergentes”, afirmó Jean Carlo Angarita, director del complejo.

Así, la ciudad no solo fortalece su tejido deportivo, sino que también se proyecta como un destino atractivo para el turismo deportivo y la innovación, alineando estos esfuerzos con su estrategia de desarrollo urbano y posicionamiento global. ‘Road to China’ se convierte entonces en mucho más que un torneo, es una declaración de intenciones de una ciudad que busca liderar la nueva ola de disciplinas emergentes en América Latina.
¿Qué es el pickleball?
El pickleball dejó de ser un nombre curioso para convertirse en uno de los deportes de mayor crecimiento en el mundo, una disciplina que mezcla elementos del tenis, el bádminton y el tenis de mesa, y que ha encontrado en su sencillez una de sus principales fortalezas. Nacido en 1965 en Estados Unidos casi como un juego improvisado entre amigos, hoy se practica en miles de canchas y suma adeptos de todas las edades, desde niños hasta adultos mayores, gracias a su carácter accesible y dinámico.
Se juega en una cancha más pequeña que la de tenis, con dimensiones similares a las de bádminton, y puede disputarse en modalidad individual o en dobles. Los jugadores utilizan una pala sólida, generalmente de materiales compuestos, y una pelota plástica perforada, muy ligera, que reduce la velocidad del juego y facilita el control de los golpes. La red, más baja que la de tenis, divide el campo en dos y establece el escenario para intercambios que combinan precisión, estrategia y reflejos.

Uno de los aspectos más distintivos del pickleball es la llamada “zona de no volea”, conocida también como la cocina, un espacio cercano a la red donde los jugadores no pueden golpear la pelota en el aire. Esta regla obliga a desarrollar paciencia y táctica, evitando que el juego se reduzca a simples remates y favoreciendo peloteos más elaborados. Así, el deporte premia tanto la inteligencia como la habilidad técnica.
El sistema de puntuación también tiene sus particularidades. Generalmente, los partidos se juegan a 11 puntos y solo el equipo que saca puede sumar. Para ganar, es necesario tener al menos dos puntos de ventaja, lo que mantiene la emoción hasta el final. El saque se realiza de manera diagonal y por debajo de la cintura, una característica que equilibra la competencia y limita la potencia excesiva desde el inicio de cada jugada.
Además de sus beneficios físicos, como la mejora de la coordinación, el equilibrio y la resistencia, el pickleball se ha consolidado como un deporte social.
El pickleball en Colombia todavía está en fase de crecimiento, pero ya hay ciudades donde su práctica se ha consolidado con comunidades activas, clubes y canchas específicas. Las dos ciudades donde más se juega hoy son Medellín y Bogotá, pero este es un deporte que comienza a expandirse hacia otros lugares como Barranquilla, que ya cuenta con un club (‘Sunset Tennis House’) que tiene escenarios certificados.
Con torneos internacionales en crecimiento y cada vez más espacios adaptados para su práctica, el pickleball se perfila como mucho más que una tendencia pasajera.



























