Junior viaja ligero de equipaje, pero con ambición intacta. Ya con el tiquete asegurado entre los ocho --y con la mente puesta en el juego del próximo martes ante Sporting Cristal, por Copa Libertadores--, el equipo rojiblanco afronta su visita hoy al Cúcuta Deportivo como quien cumple una cita obligada, sí, pero también como quien entiende que cada punto cuenta cuando se trata de acomodarse en la zona alta de la tabla. Así que no hay margen para la relajación total, aunque el contexto invite a rotar y a probar piezas.
Mientras Junior llega clasificado y con la tranquilidad de haber cumplido el primer objetivo, Cúcuta arriba golpeado, sin opciones de avanzar y con la herida fresca de una dura goleada por 5-0 sufrida la jornada anterior, ante Santa Fe, en Bogotá. Ese contraste de realidades condiciona el ambiente: de un lado, un equipo que administra cargas y piensa en lo que viene; del otro, uno que busca cerrar con dignidad y regalarle una alegría a su gente.
En ese contexto, el técnico Alfredo Arias apostará por una nómina alterna, cargada de suplentes y jugadores que han tenido menos minutos a lo largo del campeonato. Una oportunidad para mostrarse, para ganar ritmo y, por qué no, para meter presión de cara a la fase definitiva.
Será un equipo muy parecido al que jugó hace dos jornadas ante Águilas, en Medellín, y que no desentonó para nada, imponiéndose por 3-0. En el arco estaría Jefferson Martínez, mientras que la defensa tendría sería con Jhomier Guerrero o Edwin Herrera por el costado derecho; Jean Pestaña acompañado en el centro de la zaga por Daniel Rivera o Lucas Monzón; mientras que por izquierda estaría Jhon Navia.
En la primera línea de volantes se perfila una dupla de equilibrio con Fabián Ángel y Harold Rivera, encargados de darle orden a un mediocampo que, más adelante, apostaría por la creatividad, la frescura y la habilidad de Joel Canchimbo, Jannenson Sarmiento y Cristian Barrios. En punta, la decisión pasaría por elegir entre tres nombres de peso: Carlos Bacca, Guillermo Paiva o Luis Fernando Muriel, cualquiera con la capacidad de marcar diferencias incluso en un contexto de rotación.

Más allá de los nombres, el reto para Junior será sostener la idea y seguir sumando. Sumar en Cúcuta no solo ayudaría a escalar posiciones, sino que reforzaría la confianza de un grupo que quiere llegar fino al momento clave del torneo. Enfrente habrá un rival herido, pero no por eso menos peligroso, que intentará convertir la despedida en una pequeña reivindicación.
El balance de los últimos cinco duelos entre ambos equipos la capital de Norte de Santander es de tres triunfos motilones y dos rojiblancos. La última vez que se midieron fue triunfo del Cúcuta 4-3, el 27 de julio de 2023, por Copa Colombia. Mientras que la última victoria de Junior fue en 2020 (por Liga), cuando se impuso por 4-1, con un doblete de Edwuin Cetré y otros goles de Carmelo Valencia y Miguel Borja.
El compromiso será dirigido por el árbitro Héctor Rivera, de Nariño, en una tarde calurosa que volverá a poner a prueba la profundidad del plantel tiburón y el carácter de un equipo que, aun con la tarea hecha, no quiere dejar cabos sueltos en el camino.



























