Agustín Garizábalo, veedor del Deportivo Cali en la Costa Caribe y reconocido cazatalentos, sigue de cerca la carrera de Luis Fernando Muriel desde sus inicios. Fue este cazatalentos soledeño el que llevó al delantero tomasino al conjunto azucarero en 2008 y hoy observa con satisfacción el regreso del atacante, de 34 años, al fútbol colombiano para vestir la camiseta del Junior, luego de una etapa ampliamente exitosa en Europa y en la Selección Colombia.
Garizábalo recibió la noticia del fichaje con entusiasmo y optimismo, convencido de que este es el momento idóneo para el regreso del goleador tomasino.
“Recibo la noticia con Alegría. Me parece que es el momento indicado para volver. Esos jugadores, como Teo, Bacca y ahora Muriel, traen consigo una experiencia muy grande sobre su espalda y le dan un plus muy grande al fútbol colombiano. Me alegra porque sé que debe estar contento”, afirmó en diálogo con EL HERALDO.
Para el veedor soledeño, la llegada de Muriel al Junior no es una casualidad ni una decisión improvisada, sino la concreción de un anhelo que el futbolista arrastraba desde muy joven.
“Jugar en Junior siempre ha sido su sueño. Para el jugador barranquillero o el de la región el Junior es el equipo referente. Incluso Muriel tiene una deuda, porque tuvo un paso por divisiones menores de Junior y seguramente eso potenció su amor y su deseo de vestir esa camiseta. Todo el mundo quiere sobresalir en su medio, esos es un instinto natural, y Muriel no es la excepción”, explicó.
Desde el punto de vista deportivo, Garizábalo considera que el Muriel actual puede aportar mucho al equipo dirigido por Alfredo Arias, no solo por su nombre, sino por su evolución como futbolista.
“Me parece que con el tiempo Muriel ha ido definiendo el tema de su posición. El arrancó como delantero centro, luego se tiró al costado y ahora nuevamente volvió a su hábitat natural, que es de ‘9’. Ya todos lo conocemos, Muriel es un jugador que tiene muchos recursos técnicos, mucha habilidad y gol. Una de sus mayores características es su eficacia. Es un jugador que es capaz de venir, enganchar y jugar, no es ese nueve estático, así que pienso que le va a caer muy bien a Junior, porque esos son los delanteros que triunfan acá”, aseguró.
Garizábalo recordó el particular camino que llevó a Muriel desde las canchas aficionadas hasta el profesionalismo, que dejó una mínima experiencia en Junior.
“Recuerdo que él jugaba en una escuela de Santo Tomas y Álvaro Núñez, veedor de Junior, convenció a los papas para que Muriel fuera a las inferiores del cuadro barranquillero. Ahí estuvo tres o cuatro años, pero en un momento se lesionó, y en ese tema que dejó de ir a entrenar, parece que no hubo la insistencia de parte del técnico para traerlo de vuelta, y él dejó de ir”, relató.
“Luego en un Torneo Asefal Álvaro Núñez lo rescata para la Escuela Barranquillera, ahí lo ve el profesor Jorge Cruz del Deportivo Cali y me sugiere que le ponga atención a ese muchacho. Yo le dije que era de Junior y que no se podía hacer nada. Muriel insistió en que se quería quedar en la Escuela Barranquillera, ahí pasó un tiempo y en septiembre le entregan el pase. En noviembre de 2007 va a unas pruebas en Cali y le dijeron que regresara en enero. Volvió, lo inscribieron, jugó 2008 y 2009 con el juvenil del Cali, salió goleador anotando 31 goles y en 2009 debutó en la primera del Cali, con el ‘Cheché’ Hernández de técnico, jugando solo 22 minutos. Y en 2010 ya despuntó con Jorge Luis Bernal, marcando cuatro goles en sus primeros tres partidos, para luego consolidarse y dar el salto rápido a Europa”, agregó.
Aunque hoy no mantiene contacto con el delantero, Garizábalo observa su presente con la serenidad de quien cumplió su papel en el proceso formativo.
“Uno tiene la suerte de estar cerca de esos proyectos exitosos y de otros con lo que no pasa nada. Pero bueno, nosotros somos como los profesores de primaria, uno les ayuda a sumar, restar, multiplicar y dividir, y luego los suelta. Ya uno después no tiene como tema para hablar con ellos, se toma una distancia respetuosa y me imagino que alguno me recordará con gratitud, ojalá ese sea el caso de Muriel”, concluyó.


























