Poco los llaman por su nombre. Los que lo ven caminar por las calles de Cartagena de inmediato lo reconocen y le dicen: ‘Cobra’. Rubén Valdés asegura que nació por ‘‘accidente’’ en Guacamayal, Magdalena (22 de noviembre de 1954), pero a los dos meses de nacido llegó a La Heroica, por eso se considera un cartagenero.
Se apasionó por el boxeo gracias a su hermano, Justo. Nunca pudo cumplirle el sueño a su madre de ser campeón del mundo. Pero, a pesar de que no se coronó mundialmente, la gente lo trata como todo un campeón. Hizo parte de la época dorada del boxeo, dos veces luchó por el título mundial y hoy a sus 61 años sigue siendo un apasionado por el deporte de las narices chatas, aunque dice que el boxeo está ‘‘decaído’’.
Fuera del ring también recibió golpes contundentes como la muerte de su hijo mayor, que llevaba su mismo nombre, la de su madre, o la de ‘Pepe’ Molina, su apoderado, quien era como un padre. Recientemente tuvo que soportar otro golpe, el fallecimiento de otro gran pugilista como Ricardo Cardona, con quien disputó el 2 de septiembre de 1978 el fajín mundial super gallo de la AMB (Asociación Mundial de Boxeo).

¿Qué hay de la vida de Rubén ‘la Cobra’ Valdés?
Ahora mismo estoy dedicado a mi hogar. Estoy esperando un trabajo que me van a dar en el Ider (Instituto de Deportes de Cartagena), pero todavía no me ha salido nada. Vivo en el barrio Las Gaviotas y asisto a una iglesia cristiana. Siempre he llevado una vida correcta, soy un hombre que nunca ha tenido ninguna clase de vicio. He llevado una vida ejemplar y sana para un deportista.
¿Recordemos sus inicios en el boxeo?
Yo le llevaba el maletín a mi hermano Justo Valdés y viéndolo entrenar le dije a mi hermano que yo quería practicar boxeo. Él me compró los implementos y comencé a entrenar. Como amateur hice 34 peleas, perdí dos y di el salto al profesionalismo muy joven. Perdí el invicto con el ‘Baba’ Jiménez, así fue creciendo mi carrera hasta que luché por el título Mundial con Wilfredo Gómez, en Las Vegas, pero antes ya había peleado también por título mundial con Ricardo Cardona, en 1978.
¿Qué es lo que más recuerda de su época como boxeador?
Haber disputado dos títulos mundiales y tener a mi familia feliz. Gracias al boxeo le di una casa a mi mamá. Yo me preparaba a conciencia y nunca Rubén ‘la Cobra’ Valdés subió a un ring mal preparado. Yo era un boxeador muy disciplinado. Me la pasaba del gimnasio a mi casa. Yo estuve en la época dorada del boxeo, cuando en realidad había boxeo. Cuando estaba Ricardo Cardona, Baba, ‘Pambelito’.
¿Qué era lo mejor que usted tenía como pugilista?
La cintura y el cabeceo, por eso el periodista Marcos Pérez me apodó ‘La Cobra’ porque yo movía mucho la cintura y la cabeza. Pepe Molina, mi empresario, me estaba buscando un apodo. Él no sabía qué apodo ponerme hasta que un periodista le dijo: Pepe, quédate tranquilo que ahora que esté peleando en cualquier momento lo apodan. Y así fue. Un día fui a pelear en Barranquilla con Kid Avelino y de repente Marcos Pérez dice en su relato: ' Tira uno, dos tres, cuatro, pero no lo conecta, señoras y señores este es una cobra. Y ahí quedé bautizado.
¿Qué sensación le daba cuando lo llamaban ‘la Cobra’?
Me llenaba de orgullo porque eso me hacía sentir fuerte y siempre iba para adelante.
¿Cuál fue su mayor felicidad y tristeza en el boxeo?
Yo me hice boxeador porque quería darle un título mundial a Colombia, no pude dárselo por cosas de suerte, pero tuve la oportunidad de poder luchar. Lo peor que me ha podido suceder fue la muerte de mi hijo mayor, Rubén Darío Valdés. Mi anhelo siempre fue ser campeón mundial y con esa intención fue que practiqué boxeo. Yo le decía a mi mamá que yo iba a ser campeón mundial y eso me dio duro. Pero el boxeo me ayudó a salir adelante.
¿Es cierto que intentó suicidarse a raíz de la muerte de su hijo?
Así es, eso es cierto. Estoy vivo gracias a la voluntad de Dios. Le doy gracias a mi esposa porque sin ella no estuviera yo hablando en este momento. Fue un momento de depresión, intenté ahorcarme, pero mi señora pegó un grito y mi otro hijo cortó la soga y de ahí me llevaron a la clínica y me salvaron. Mi hijo murió a los 25 años, era periodista.
¿De los combates que tuvo cuál es el que más recuerda?
Con Néstor ‘el Baba’ Jiménez. Porque fue una pelea titánica, me enfrentaba con un hombre que sabía mucho, tremendo boxeador.
¿Y cómo fue la pelea con Ricardo Cardona por título Mundial?
Libramos una gran batalla. Era la primera vez que dos colombianos peleaban por título mundial, ese combate fue en la Plaza de Toros de Cartagena, un 2 de septiembre de 1978, hubo un lleno. Esa pelea fue inolvidable y quedó en la retina de todo el público que asistió. Yo comencé a boxearlo, a darle con la misma medicina de él y eso me estaba dando resultado, pero en el quinto round me conectó un recto con derecha y me dobló las piernas, pero no caí. Nunca me recuperé de ese golpe que me dio. Yo debí coronarme campeón Mundial la noche que peleé con Ricardo Cardona, me dolió mucho perder esa pelea.
¿Usted aceptó esa derrota?
La acepté, pero hubo un error del juez porque cuando yo caigo me hicieron un conteo que no debieron hacerme y por eso perdí la pelea.
¿Lo sorprendió la muerte de Ricardo Cardona?
Bastante, no me la esperaba porque yo había hablado con él hace unos 15 días y me dijo que todo estaba normal. De pronto apareció que tenía esta enfermedad y me sorprendió mucho.

¿Cuando se encontraba con Ricardo hablaban de esa pelea?
Claro, yo le decía a él que lo habían favorecido. Le dije que yo había perdido por una caída que no hubo y él me dijo: tranquilo ‘fami’ (familia), gané yo porque a mí nunca me habían favorecido.
¿Cómo fue el otro combate por título mundial ante Wilfredo Gómez?
Esa fue más dura porque Wilfredo venía quitándole la cabeza a todo el mundo, pero a mí no me tiró. Pensaban que él me iba a fulminar, pero no fue así, perdí por nocaut técnico porque en el sexto round no pude salir porque me sentía muy mal.
¿Por qué cree que no fue campeón del mundo?
Me faltó suerte.
¿Cuál fue ese momento en el que la vio difícil en el ring?
Una vez que peleé con un dominicano en Cartagena, me partió todo. Esa pelea la gané gracias a mi padre Pepe Molina, él me dijo que soltara las manos y le pegara abajo.
'El único boxeador de categoría de ahora es Darleys'
¿Cómo llegó usted a ser un boxeador representado por Pepe Molina?
Gracias a mi hermano Justo. Pepe era el apoderado de él y ahí nos conocimos. Ese hombre me quería hacer campeón mundial como fuera.
Han fallecido grandes personas que usted apreciaba: Ricardo Cardona y Pepe Molina. También ha recibido golpes fuera del ring...
Y el golpe de mi mamá también, ella era lo máximo, me dio todo. Va a tener tres años de muerta y eso me dio duro.
¿Cómo llega usted a ser policía?
Hice mi curso y entré a la Policía. Hoy en día soy pensionado. Yo era agente conductor. Un día el Coronel me dijo que paseara a la familia y yo pensé que era a la mía. Después, cuando regresé, el Coronel me dijo: ajá ‘Cobra’, ¿y la familia? ¿Cómo dejó a mi señora? Ñerda mi coronel, usted me dijo que sacara el carro y paseara a la familia, pero usted no me especificó si era su familia o la mía.
¿Qué piensa del boxeo de hoy en día?
No hay nada. El boxeo está muy decaído. Se necesitan empresarios como Pepe Molina, como Filimon Cañate, que saquen adelante el boxeo. Ya no hay boxeadores de empuje y de disciplina, ahora hay mucho derroche y droga.
¿Y qué opinión tiene de los boxeadores que están actualmente en Colombia?
Hay uno solo que saca la cara, que es el campeón Darleys Pérez. De ahí en adelante no hay más. El único boxeador de categoría que tiene Colombia actualmente es Darleys Pérez.
¿Para usted quién es el mejor boxeador de la historia de Colombia?
Don Antonio Cervantes Kid Pambelé, ese es el más grande. En Colombia no ha nacido un boxeador más grande que él.






















