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A pesar de los intensos días de calor producto de un fuerte sol, que incluso se han hecho evidentes en el departamento de Córdoba, las inundaciones por las crecientes de los ríos que lo bordean se mantienen en muchos territorios e incluso se han extendido a más zonas.

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Ante esto, el Puesto de Mando Unificado (PMU) departamental de Córdoba mantiene la alerta roja en las zonas ribereñas de los municipios ubicados en la cuenca del río Sinú, debido a la ola de la creciente que transita por el afluente y que es monitoreada de manera permanente.

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La situación más crítica que se registra desde hace 24 horas se presenta en el municipio de San Pelayo, donde el río ha impactado en varios puntos críticos. Debido a este suceso hay afectaciones y la probabilidad de desbordamientos en sectores de la margen izquierda e incluso cercanos a la zona urbana del municipio.

“La ola de creciente que viene transitando en estos días por el río Sinú llegó a este sector y los puntos de mayor riesgo se están presentando muy cerca del casco urbano, por eso mantenemos la alerta roja y el monitoreo constante en estas poblaciones”, indicó un vocero desde el PMU.

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El informe técnico indica que también hay alerta roja en la zona ribereña del municipio de Cotorra. “Por eso insistimos en que las familias no esperen a que el agua llegue a sus viviendas: evacuar a tiempo puede salvar vidas”, reiteran desde el PMU.

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El alcalde de San Pelayo, William Cavadía, confirmó la emergencia que afrontan desde la 1:30 de la madrugada del miércoles por cuenta del rompimiento del río Sinú a la altura del sector La Corocera, en el corregimiento El Obligado, que se suma a otras zonas afectadas como lo son Cañoelar, Buenos Aires, El Bálsamo y Sabana Nueva.

En San Pelayo los estragos de los frentes fríos también cobraron la vida de un menor de edad y su hermano permanece desaparecido. Los organismos de socorro lograron rescatar la noche del martes el cuerpo de José Miguel López Doria en el sector La Madera, de San Pelayo, y siguen buscando a su hermano José Alfonso.

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Los dos se encontraban en su tierra cuando venía una creciente del río y ellos, en su afán por salvar sus vidas, se montaron en dos caballos para huir, pero la fuerza de las aguas los alcanzó y desaparecieron al igual que los animales.

También sigue crítica la situación en el municipio de Cotorra, que se ve afectado por el Caño Bugre, y en Lorica en sus sectores rurales de Los Gómez, Cotocá, Nariño y Palo de Agua.

Justamente el miércoles el director de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), Carlos Carrillo, estuvo en este último municipio -que tiene 6 mil familias damnificadas- entregando ayuda humanitaria de emergencia, al igual que lo hicieron en Canalete.

Obras de mitigación

En medio de la emergencia, la gobernación de Córdoba mantiene presencia con maquinaria amarilla y equipos operativos en terreno, adelantando acciones de mitigación en puntos críticos del río. Uno de esos trabajos, que ya arroja buenos resultados, lo desarrollan en el municipio de San Bernardo del Viento con la limpieza del caño La Balsa.

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“La apertura de caños hace que el agua fluya hacia el mar”, indicó el gobernador Erasmo Zuleta Bechara, que a su vez le reitera el llamado urgente a la población a evacuar de manera preventiva las zonas en riesgo y acatar las recomendaciones de los organismos de socorro.

Montería

De otra parte, en la zona urbana de la ciudad de Montería se registra una leve disminución de las aguas estancadas en los barrios La Ribera, Rancho Grande y República de Panamá, donde han apoyado estas labores con motobombas.

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Siguen intactas las inundaciones en los barrios El Dorado, El Poblado, La Vid, El Ébano, Villa Petro y Vallejo, aunque en este último hay un sector que secó y dejó al descubierto el lodo.

El alcalde Hugo Kerguelén García estuvo el miércoles con el comandante de la Policía Metropolitana de Montería, coronel Héctor Ruíz Arias, llevando ayudas en helicóptero al corregimiento Loma Verde, una de las tantas zonas rurales que permanece incomunicada por vía terrestre debido a las inundaciones, lo que ha hecho indispensable el uso de medios aéreos y fluviales para garantizar la entrega oportuna.

Desde el Atlántico envían primeras toneladas de ayudas humanitarias

Los habitantes de Barranquilla y el Atlántico se han volcado a apoyar a las comunidades afectadas por las inundaciones en Córdoba.

El gobernador Eduardo Verano anunció este miércoles que se han recolectado cerca de 50 toneladas de ayudas, que serán trasladadas en las próximas horas hasta este departamento.

Entre los elementos más solicitados se encuentran agua potable, pasta, alimentos, medicamentos y ropa, ayudas que han sido aportadas por ciudadanos, empresas e instituciones del departamento. La Gobernación reiteró que continuará articulando esfuerzos para canalizar el apoyo de los atlanticenses mientras se mantenga la emergencia en el departamento vecino.

De forma previa, en la tarde de este martes, salió el primer camión con más de 15 toneladas de ayuda humanitaria hacia Montería.

El padre Johan Acendra, director del Secretariado de Pastoral Social Cáritas Barranquilla, explicó que el trabajo se viene haciendo de manera articulada. “En este momento trabajamos en red con Abaco, la Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia, igual en comunicación con la Pastoral de la región Costa Caribe”, señaló el religioso, destacando que la coordinación permite que la ayuda llegue de forma organizada a quienes más lo necesitan.

El sacerdote precisó que no solo están habilitados el Banco Arquidiocesano de Alimentos y la sede de Pastoral Social, “sino todas las parroquias del departamento del Atlántico en este momento se convierten en centros de acopio”.