Una nueva herramienta tecnológica desarrollada en la Unidad Nacional de Protección generó controversia entre funcionarios y personal de seguridad debido a las capacidades de acceso que tendría sobre los dispositivos móviles donde sería instalada.
El aplicativo, identificado como “Acompañamiento de Servicios de Protección”, habría sido manejado inicialmente bajo estricta reserva dentro de la entidad.
La polémica surgió luego de que comenzaran a circular detalles técnicos sobre el funcionamiento del software y los permisos requeridos para operar, indicó el medio Infobae.

Según versiones conocidas por funcionarios y escoltas, la aplicación tendría acceso en tiempo real a funciones sensibles de los celulares, incluyendo ubicación, audio y cámaras de los dispositivos.
La preocupación aumentó debido a que la herramienta estaría destinada para ser utilizada en los teléfonos de aproximadamente 8.700 personas protegidas y cerca de 14.000 escoltas vinculados a esquemas de seguridad.

Algunos trabajadores expresaron temor frente a posibles riesgos relacionados con seguimiento, monitoreo o vulneración de privacidad, especialmente por la naturaleza sensible de las funciones que desempeñan dentro de la entidad.
UNP respondió a la polémica sobre el software
Tras la difusión de la información, la Unidad Nacional de Protección respondió rechazando varias de las afirmaciones técnicas que comenzaron a viralizarse sobre la aplicación.
La entidad también recordó que las empresas contratistas y sus representantes tienen obligaciones legales de confidencialidad y reserva relacionadas con los procesos tecnológicos y operativos.

Además, la UNP aseguró que los procesos de modernización tecnológica forman parte de estrategias orientadas al fortalecimiento institucional y al control del gasto público.
En su pronunciamiento, la entidad señaló que este tipo de iniciativas no deberían convertirse en escenarios de desinformación o ataques contra los procesos internos que actualmente adelanta la organización.
Hasta el momento, la discusión sobre el alcance real de la aplicación está en debate entre funcionarios, contratistas y sectores interesados en temas de seguridad y protección de datos personales.





















