Los ciclos de la naturaleza se han visto alterados por las consecuencias que arrastra el cambio climático del que Colombia no es ajena, por eso, según estima el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), el fenómeno de El Niño se verá intensificado cuando llegue en firme en junio.
Los principales modelos climáticos indican que, entre mayo y julio de 2026, la probabilidad de que se establezcan condiciones de El Niño es del 61 %, con un incremento progresivo hasta superar el 90 % a partir de septiembre de 2026.
Ghisliane Echeverry Prieto, directora general del Ideam, explicó que ‘El Niño’ no eliminará por completo las precipitaciones, pero sí hará que las temperaturas aumenten. “En temporada de más lluvias va a llover, pero por debajo de lo normal; el fenómeno exacerba la situación”.
Aclaró que la diversidad climática de Colombia provoca que este fenómeno no afecte en igual proporción a todo el territorio nacional. “En la mayor parte de Colombia se asocia a disminución de las precipitaciones y aumento de las temperaturas, pero en algunas zonas los efectos pueden ser menos intensos o incluso contrarios”, precisó la directora.
Para finales de año se prevé un fenómeno de El Niño fuerte, ya que el océano Pacífico podría calentarse hasta 1.5°C por encima de lo habitual. Este incremento de la temperatura tiene el potencial de alterar el clima a nivel global, provocando “cambios significativos con mayor intensidad”.
A su turno, Irene Vélez Torres, ministra (e) de Ambiente, advirtió que algunos riesgos que podría enfrentar el país incluyen incendios forestales, olas de calor, estrés hídrico y afectaciones en la producción de alimentos, entre otros.
“Este es un momento para anticiparnos. Por eso, hacemos un llamado a las autoridades y a los sectores a prepararse desde ya. Cuidar el agua y tomar medidas preventivas es proteger la vida. Desde el Gobierno Nacional continuaremos monitoreando la situación y orientando acciones oportunas para enfrentar este escenario”, aseguró Vélez.
Debido a la agudización del fenómeno que también incluye la sequía, desde el Gobierno recomiendan un uso responsables del agua y de la energía para evitar el racionamiento aunque de momento está descartado por parte de las autoridades, pero, recomiendan, no bajar la guardia.




















