Este martes el superintendente de Salud, Daniel Quintero Calle, sacudió el sector salud al anunciar que solicitó la renuncia de todos los interventores de las EPS que están bajo el control del Gobierno nacional, como Nueva EPS, Famisanar, Emssanar, Asmet Salud, SOS y Capresoca, las cuales concentran una totalidad de aproximadamente 20 millones de afiliados.
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En su cuenta de X, el funcionario, quien fue alcalde de Medellín y precandidato presidencial, sostuvo que se evaluarán sus acciones y resultados para evaluar su continuidad o retiro.
La Supersalud, a través de un comunicado, explicó que la evaluación tendrá en cuenta aspectos relacionados con la atención a los usuarios, los avances administrativos y financieros, así como la capacidad de respuesta frente a las necesidades del sistema de salud.
Más temprano, en diálogo con Caracol Radio, Quintero Calle reconoció que estas medidas “no han servido para salvar a las EPS” de la crisis financiera.
Argumentó que uno de los principales problemas es que el modelo actual de intervención por parte del Estado no permite capitalizar las EPS ni sanear sus deudas estructurales.
“Le entregan a usted una empresa llena de deudas, pero el interventor no puede pagar esas deudas con recursos propios ni del Gobierno”, sostuvo el superintendente.
Vale mencionar que a inicios de abril de este año, luego de que la Procuraduría General de la Nación suspendiera a varios de los interventores en algunas EPS intervenidas por el Gobierno Nacional, la Superintendencia Nacional de Salud designó a los nuevos encargados de las entidades prestadoras de salud.
“La Supersalud ha procedido a acatar lo ordenado por dicho Ministerio con el firme propósito de mantener la capacidad institucional, priorizando la continuidad en la prestación del servicio de salud y de garantizar la protección del derecho fundamental a la salud de todos los habitantes del país”, señaló en su momento la Supersalud.





















