La Procuraduría General de la Nación abrió una indagación previa contra funcionarios de la Nueva EPS, tras la muerte de Jeisson Javier Pinzón Sandoval, un joven diagnosticado con leucemia linfoblástica aguda.
Según información preliminar, el paciente habría enfrentado múltiples barreras para acceder a los medicamentos formulados por su médico tratante, pese a la gravedad de su condición. Estas dificultades, que ahora son materia de investigación, habrían incidido en el deterioro progresivo de su salud y su posterior fallecimiento.
El caso es adelantado por la Procuraduría Provincial de Tunja, que busca establecer cómo fue el proceso de atención médica, el suministro de medicamentos y la respuesta de la entidad de salud frente a la acción de tutela interpuesta por el paciente.
Como parte de las actuaciones, el Ministerio Público participó en una sala situacional de salud con la presencia de distintos actores del sistema, además de recolectar pruebas a través de la Secretaría de Salud de Tunja.
La Procuraduría anunció que, tras la evaluación correspondiente, remitirá el caso a Bogotá para investigar al gerente interventor de la EPS. Asimismo, se compulsarán copias a la Fiscalía General de la Nación por la presunta comisión del delito de homicidio culposo.
El caso de Jeisson Javier Pinzón
El joven, que tenía 20 años de edad, falleció el pasado 14 de marzo, mientras esperaba la entrega del medicamento blinatumomab, una inmunoterapia fundamental dentro de su tratamiento contra el cáncer y que, según denunció públicamente, llevaba meses reclamando a Nueva EPS.
Jeisson Javier alcanzó a denunciar públicamente cuál era su situación con la Nueva EPS. Aseguró que fue diagnosticado con esta enfermedad desde febrero de 2025 y en octubre de ese mismo año necesitaba un medicamento para completar su esquema de tratamiento. Sin emabrgo, dicha medicina nunca llegó por parte de su EPS.
"Me fue formulado el medicamento en octubre de 2025, medicamento el cual no he recibido hasta la fecha por parte de Nueva EPS. Esto a pesar de contar con un fallo de tutela a mi favor. Posterior a esto se instauró el desacato y por ninguno de estos medios se ha logrado la entrega del medicamento”, afirmó Pinzon.
Expresó en su momento que su vida corría peligro por la falta de entrega del medicamento: “Es por ello que acudo a este medio para exigir a Nueva EPS que el medicamento sea entregado, puesto que mi vida corre peligro. Exijo que se me respete el derecho a la salud y a la vida”, señaló.
Lamentablemente, el joven falleció semanas después a la espera de este medicamento. De hecho, la presidenta de la Fundación Colombiana de Leucemia y Linfoma, Yolima Méndez, se pronunció sobre el caso y dijo que la enfermedad de Jeisson Javier era “tratable”, pero las barreras del sistema de salud le impidieron sobrevivir.
“La muerte de Jeisson nos tiene profundamente consternados. Era un joven de tan solo 20 años diagnosticado hace un año con leucemia linfoblástica aguda, una enfermedad tratable. Sin embargo, sufrió vulneraciones a su derecho a la salud y a la vida porque Nueva EPS no garantizó la oportunidad en su tratamiento”, afirmó.





















