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Desde el 15 de julio de 2026 será obligatoria la jornada laboral semanal de 42 horas. Desde su aprobación se empezaron a estudiar los desafíos y retos para las micro, pequeñas y empresas en cuanto a su sostenibilidad.

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Se trata de un ajuste que tendrán que hacer este segmento económico del país, porque incluye nuevos costos laborales. Según un estudio realizado por la firma Crowe Co Colombia, podrían desaparecer hasta un 30 % de las empresas más pequeñas.

Este informe advierte que tendrán que hacer ajustes en horarios, recargos y planificación financiera, poniendo en riesgo la sostenibilidad.

Además, a partir del 1 de julio entrará en vigor el recargo por trabajo en día de descanso obligatorio en 90%, completando un proceso de transición regulado por la Ley 2101 de 2021.

A todo esto, hay que sumarle el contexto actual. Una tasa de interés de referencia del 11,25%, una inflación anual de 5,56% en marzo y un interés bancario corriente del 17,84% efectivo anual para abril, según datos del Banco de la República.

Esto es importante porque eleva el costo del crédito y restringe la liquidez de las Pymes justo en el momento en que deberán afrontar mayores cargas por hora trabajada, además de los recargos en turnos nocturnos y jornadas extendidas.

Juan Carlos Arbeláez, socio de Impuestos y Servicios Legales de Crowe Co Colombia, señaló que mantener el salario mensual y el valor de la hora ordinaria, pero reducir la cantidad total de horas, genera lo que denomina un “efecto tijera”.

Se paga lo mismo por menos horas”, afirmó Arbeláez.

Otro dato a tener en cuenta, planteado por la Asociación Nacional de Instituciones Financieras, también conocido como el Centro de Estudios Económicos (Anif), es que el salario por hora experimentará un salto notable, pasando de $7.736 en el primer semestre de 2025 a $10.422 en la segunda mitad de 2026, lo que implica un aumento acumulado del 34,7%.

Esto afectará al sector comercio, hotelería, transporte y vigilancia, por ser dependientes de turnos extendidos, servicios nocturnos, domingos o festivos.

En la conclusión del informe, la firma plantea que las pequeñas empresas deben calcular el costo real de cada hora trabajada, identificar los cargos más dependientes de extras y recargos, delimitar las franjas horarias con mayor generación de valor, revisar qué turnos se mantienen solo por rutina y determinar la resistencia financiera para afrontar los nuevos costos en los próximos meses.