Una psicóloga de 30 años inició un proceso judicial con el objetivo de que el sistema de salud le permita acceder al suicidio médicamente asistido, una práctica que actualmente no cuenta con una regulación clara en el país.
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Se trata de Catalina Giraldo Silva, quien afirma haber vivido durante años con trastornos mentales graves que, según explica, le generan un sufrimiento constante.
De acuerdo con su testimonio en Noticias Caracol, los problemas de salud mental comenzaron desde su adolescencia y han persistido durante gran parte de su vida. Giraldo asegura que, pese a recibir atención médica, terapias psicológicas y hospitalizaciones, los síntomas no han mejorado.
La joven describe su situación como una sensación permanente de angustia que afecta su bienestar físico y emocional.

Ante esa realidad, en 2025 presentó una solicitud ante su EPS para acceder al procedimiento conocido como suicidio médicamente asistido.
La petición de Giraldo no está relacionada con la eutanasia tradicional. En su caso, lo que solicita es que un médico le proporcione el medicamento necesario para poner fin a su vida, pero que sea ella quien lo administre.
En Colombia, la eutanasia está permitida bajo ciertas condiciones, pero el suicidio médicamente asistido aún no cuenta con una reglamentación específica dentro del sistema sanitario.

La solicitud presentada por Catalina Giraldo Silva fue rechazada por su entidad de salud en noviembre de 2025. La respuesta indicó que no existen lineamientos ni protocolos establecidos que permitan autorizar ese procedimiento.
Tras la negativa, la psicóloga presentó una acción de tutela buscando que se garantice su petición. Sin embargo, un juez decidió no concederla al considerar que el marco legal vigente contempla la opción de eutanasia.
“Quiero que el médico me acompañe, pero que sea yo quien tome la decisión final”, detalló.
Giraldo sostiene que ambas opciones no son equivalentes y que su solicitud responde a una decisión personal sobre la forma en la que desea enfrentar su situación.
Mientras el proceso judicial continúa, su caso podría llegar a la Corte Constitucional de Colombia, institución que tendría la responsabilidad de analizar el tema y determinar si el suicidio médicamente asistido debe ser regulado en el país.
“Yo he intentado acabar con mi vida de maneras impulsivas, pero tampoco quiero lastimar a mi familia. Me pregunté si hay una forma segura de hacer esto, si hay una forma en la que yo no tenga que hacerlo a escondidas”, dijo.




















