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El Servicio Geológico Colombiano (SGC) declaró este sábado el cambio de alerta del volcán Puracé de Amarilla a Naranja, tras detectar variaciones importantes en los parámetros de monitoreo, especialmente en la ocurrencia y energía de sismos registrados bajo el cráter.

Aunque esta condición implica un aumento en la probabilidad de una erupción, la entidad aclaró que no significa que sea inminente.

Según el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán, durante la jornada se presentó un incremento en los sismos asociados al movimiento de fluidos dentro del sistema volcánico.

Estos eventos han estado acompañados de emisión de gases y ceniza, con columnas que superaron los 1.000 metros de altura y cuyo desplazamiento se ha dado hacia el noroccidente del edificio volcánico.

Esta actividad permanece localizada en niveles superficiales y evidencia una inestabilidad relevante en la dinámica interna del Puracé.

“El paso a alerta Naranja nos muestra que el volcán está experimentando cambios significativos en su dinámica, lo que incrementa la probabilidad de una erupción, aunque esto no significa que sea inminente”, explicó Nathalia Contreras, directora de Geoamenazas del SGC.

La funcionaria enfatizó en que acercarse al cráter o a zonas inestables puede ser peligroso ante eventuales emisiones súbitas de gases o ceniza.

Actividad reciente del Puracé

El SGC recordó que desde 2021 el volcán presenta variaciones graduales en su actividad. Uno de los episodios más notorios ocurrió en marzo de 2022, cuando se registró el mayor número de sismos diarios desde el inicio del monitoreo y se produjo una pequeña erupción freática en el cráter del volcán Curiquinga, parte de la Cadena Volcánica Los Coconucos.

Estos cambios motivaron en ese momento el paso a alerta Amarilla, debido a la alta variabilidad de eventos sísmicos.

El 3 de mayo de 2024, el SGC ajustó nuevamente el nivel de alerta tras detectar variaciones en tres variables clave: sismicidad, deformación del suelo y composición de los gases emitidos. El análisis evidenció un cuerpo magmático pequeño que migraba hacia la superficie y un incremento en el aporte del sistema magmático a las emisiones gaseosas.

Monitoreo y vigilancia permanente

El Puracé es actualmente uno de los volcanes mejor instrumentados del país.

El SGC opera una red de 97 estaciones, de las cuales 60 transmiten datos en tiempo real. Esta infraestructura permite un seguimiento continuo de la deformación, la sismicidad y las emisiones volcánicas.

Mientras el nivel de alerta permanezca en Naranja, la entidad publicará boletines diarios sobre la evolución del volcán en su página web y redes oficiales.

Comunidades en zona de amenaza

El mapa de amenaza volcánica elaborado por el SGC en 2014 estima que en el área de influencia del Puracé habitan principalmente comunidades indígenas y campesinas. Entre los municipios más expuestos ante un eventual escenario eruptivo se encuentran Puracé, Popayán y Sotará.

Las autoridades advierten que en estos territorios podrían generarse flujos piroclásticos, así como lahares o flujos de lodo, especialmente en Paletará y sectores cercanos a Popayán.

“Invitamos a las autoridades locales, nacionales y actores encargados de la gestión de riesgos en el país a tomar decisiones para el bienestar y la seguridad de las personas con base en la información científica proporcionada por el SGC”, afirmó Julio Fierro Morales, director general de la entidad.

El Puracé, ubicado a 27 km al suroriente de Popayán, es un estratovolcán explosivo con dos cráteres y hace parte de la Cadena Volcánica Los Coconucos. Su última erupción de magnitud considerable ocurrió en marzo de 1977, aunque desde 1827 se han documentado al menos 14 eventos menores con daños materiales y pérdida de vidas.

El SGC habilitó un boletín técnico con el detalle de los cambios recientes y las manifestaciones superficiales esperadas.