Con el propósito de mantener la salud de los cartageneros y turistas, la alcaldía de Cartagena mantiene la vigilancia con el programa de Vigilancia y Control de Alimentos del Departamento Administrativo Distrital de Salud, DADIS.
De acuerdo a esta idea, se adelantaron controles a la venta de productos alimenticios y refrescos que ejercen los afiliados a la Asociación de Vendedores de 'raspao' de Cartagena, Asovercar.
Tras la inspección realizada por los técnicos de alimentos, se encontraron una serie de irregularidades en cuanto a lo sanitario se refiere, debido al precario manejo de estos productos y sus respectivos componentes.

Anteriormente, esta sede había sido inspeccionada en dos ocasiones y se les había pedido a los encargados a que realizaran mejoras locativas para almacenamiento de productos e insumos para elaborar los 'raspaos', pero no se acogieron los requerimientos del DADIS.
Ante los hallazgos se procedió al sellamiento de la sede de la agrupación y a la suspensión de la actividad debido al estado en que se encuentra, especialmente para el almacenamiento de los insumos y productos.
'Encontramos las instalaciones sin garantías para el almacenamiento, rejillas deterioradas, pisos, paredes y batería sanitaria en mal estado, presencia de plagas y se comprobó que las personas no cuentan con los cursos ni los exámenes que se exigen para la manipulación de alimentos', dijo Gustavo Orozco Lorduy, líder del programa de Vigilancia y Control de Alimentos del Dadis.
Ante las diferentes irregularidades se procedió a emitir medida sanitaria de suspensión de actividades a la Asociación de Vendedores de Raspaos de Cartagena, Asovercar, hasta tanto no realicen las respectivas mejoras.




















