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A pocas horas de que el país entre en cuarentena, el centro de Barranquilla y sus alrededores no ha bajado el flujo de personas que suelen llegar a esa zona para realizar compras de alimentos y enseres, lo mismo que hacer diligencias; es decir, no están atendiendo las recomendaciones hechas por las autoridades para contener el coronavirus.

Pese al llamado de las autoridades han hecho para que las personas se queden sus hogares, la medida no la están cumpliendo y, por el contrario, los comercios permanecen abiertos recibiendo de forma masiva a clientes y usuarios.

EL HERALDO hizo un recorrido por varias zonas del centro y evidenció la aglomeración de personas en entidades bancarias, graneros y ventas ambulantes.

Mientras tanto, en las afueras de la sede de la Alcaldía de Barranquilla, adultos mayores, madres cabezas de hogar y vendedores ambulantes protestaron ante la incertidumbre de no saber cómo harán para enfrentar la cuarentena anunciada.

'No sabemos que vamos hacer ante esta situación. No hemos recibido ayudas para afrontar esta crisis. Llamamos a los teléfonos que anunciaron pero nadie contesta, de qué forma nos van a tender la mano', se preguntó uno los manifestantes.

En el recorrido por la calle 30 los trancones eran habituales. La cantidad de vehículos que transitan por esta arteria vial era como de costumbre. Carros particulares y del servicio público se movilizaban de manera normal por la calle.

Muchas de las personas que acudieron al centro de Barranquilla señalaron que se trasladaron para abastecerse de alimentos y provisiones para 'tratar de cumplir a cabalidad la cuarentena'.