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En el Distrito de Conocimiento e Innovación, Eureka, de la Universidad Simón Bolívar.se llevó a cabo el IV Simposio de la Red Iberoamericana de Investigación en Salud Renal y Enfermedades Crónicas Prevalentes (Risrecp), que se centró en el diagnóstico temprano de la enfermedad renal crónica.

Durante el encuentro, representantes de Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia y Chile ratificaron la creación de una política de salud renal para enfrentar los desafíos que generan estas patologías en sus territorios.

'No es habitual la detección precoz, sobre todo en comunidades en vulnerabilidad sanitaria con déficit en el ejercicio de derechos humanos primarios, tales como educación, saneamiento del medioambiente, trabajo legalmente protegido o hábitos culturales no contemplados en los programas sanitarios, al quedar invisibilizados para los sistemas de salud', aseguró el médico argentino Santos Ángel Depine, especialista en Nefrología y Medio Interno.

El experto, quien es coordinador internacional de Risrecp y consultor del Organismo Andino de Salud (Oras), compartió detalles de dos investigaciones alrededor de la ‘Identificación de la situación actual de la enfermedad renal crónica (ERC) en los países andinos’ y ‘Salud renal poblacional: un cambio paradigmático para el control de la enfermedad renal crónica’.

La ERC es considerada la punta del iceberg de una enfermedad encubierta, de naturaleza progresiva, que está asociada a otras patologías como la hipertensión y la diabetes, y para la cual hay medidas eficaces que previenen su avance.

Cobertura de salud inequitativa

De acuerdo con estimaciones del Banco Mundial, la cifra de 2.6 millones de personas que en 2010 recibía tratamiento por ERC puede incrementarse a 5.4 millones en 2030. Sin embargo, en ese mismo periodo las personas en espera de tratamientos pasarían de ser 9.7 millones a 14.5 millones.

'Esto nos conduce a una situación: no se puede tratar a todas las personas que así lo requieren y, según los datos, a 2030 la mayoría de las personas con ERC en el mundo morirán; por eso el cambio paradigmático que implica la salud renal poblacional tiene que ver con distintos componentes', explicó Depine.

El experto compartió también los resultados de una encuesta realizada el año pasado por el Oras, que por primera vez obtuvo datos de los ministerios de salud andinos sobre la ERC. El análisis develó grandes diferencias entre las estimaciones del organismo y los registros oficiales: en Chile, por ejemplo, no había información de pacientes con ERC en estadio precoz.

'En Colombia, considerando solamente la población adulta (mayor de 18 años), el esperado en estadio uno y dos era 1 millón 753 mil personas y el observado, o sea, el que figura en el registro de la Cuenta de Alto Costo, en ese momento a 2022, eran 337 mil pacientes: o sea, estaba faltando registrar 1 millón y medio de personas', indicó Depine.

Gustavo Aroca Martínez, director de Risrecp, destacó que este simposio permite a los estudiantes y profesionales de la salud proyectarse en su vida profesional, aprender de especialistas con trayectoria y adaptarse a los cambios que se están dando con las nuevas tecnologías.