La camiseta de la Selección Colombia es un emblema patrio, que no solo nos conecta con una pasión, sino que en algún punto también representa un sentir popular para cada ciudadano del país. Cada color tiene un significado, pero en términos generales es sinónimo del orgullo nacional.
En medio de la polémica actual que envuelve a esta prenda y la relación que se le ha dado en el ambiente político, el sociólogo Freddy García fue enfático al decir que la camiseta es parte de la identidad de cada colombiano y puede usarse cuando las personas quieran hacerlo.
“Lo que pasa es que entendemos mal la idea de la camiseta, porque más allá del nombre y quienes la usan, no es algo exclusivo de un equipo deportivo, es de todo el que se sienta representado con nuestro país. La prenda como tal tiene los colores de una bandera que cuenta una historia y una cultura de la que nos sentimos orgullosos”, comentó.
En ese sentido, agregó que “cuando uno se coloca la camiseta hay una condición presente, ya sea deportiva, histórica, cultural, religiosa o política, pero siempre se hace por el orgullo nacional. El ser humano toma eso como una condición ventajosa y trata de utilizar la camisa para actividades de cualquier tipo de índole, sin embargo, mientras no se utilice para cosas malas, no lo veo como un delito”.
García explicó que “esta no es la primera vez que la camiseta de la Selección se utiliza para actividades políticas o culturales; acá en el país cada vez que hay marchas o un plantón pacífico se utilizan camisetas, banderas y todo tipo de elementos alusivos al país, es algo normal”.
Por su parte, Bryan Ávila Caro, otro especialista en el área, mencionó que en medio de la polarización que vive el país, la camiseta de la Selección Colombia es uno de los pocos terrenos neutrales donde podemos encontrar algo en común como nación.
“En la sociología este tipo de símbolos como la camiseta funcionan como ‘tótems modernos’, que son necesarios como elementos integradores. En un país con tantas fracturas, ponerse la camiseta amarilla genera una sensación de ‘efervescencia colectiva’, un ritual que, por 90 minutos, desdibuja las diferencias sociales, ideológicas y económicas”, dijo.
Aseguró que “la camiseta nos iguala a todos y todas; materializa la sensación de que somos una sola comunidad compartiendo el mismo propósito, deseo o expectativa. Se podría decir que entre tanta polarización que vivimos es uno de los pocos terrenos neutrales donde nos encontramos como país”.
Sentir ciudadano
La fiebre mundialista y el ambiente político han incrementado las ventas de la camiseta de la Selección Colombia en varios comercios de Barranquilla. En la Galería comercial 72, Ernesto González contó a EL HERALDO que desde hace dos semanas se han vendido más de 200 camisetas del equipo.
“Aquí ha venido mucha gente preguntando por la camiseta de Colombia, algunos la piden por el Mundial que ya está cerca y otros porque iba a comenzar la primera vuelta de las elecciones presidenciales; igual todo eso para uno es ganancia, no importa para qué se utilicen las prendas”, comentó.
Agregó que “realmente la camiseta es para todo el mundo, hasta para los que no son de Colombia, es una forma de identificarse con eso que nos caracteriza; he visto a muchos extranjeros comprarla porque en su estancia por nuestro país quieren llevarse la esencia de lo que somos”.
Mientras tanto, la ciudadana Kiara Martínez, oriunda de la ciudad de Bogotá, mencionó que adquirió una camiseta de la Selección para asistir en la noche de este martes a la final del Junior, en el Romelio Martínez.
“Estoy de paso por la ciudad estos días con una parte de mi familia costeña y como quiero conocer un poco de todo decidimos ir al estadio a ver al equipo, y como no quiero ponerme una camiseta que no sea de mi equipo local, me tocó comprarme la de Colombia”, dijo.
Y agregó que “la camiseta representa algo igual para todos, porque nos une sin necesidad de distinguir de ideologías o lugar de nacimiento”.
Cabe recordar que la Federación Colombia de Fútbol recalcó que no tiene la facultad legal para limitar el uso de la camiseta, que cualquier ciudadano colombiano o extranjero puede adquirir y utilizar de forma libre.





















