En medio de una intensificada intolerancia entre derecha e izquierda, vamos a segunda vuelta. Como estaba cantado. La única sorpresa es que Abelardo De la Espriella pasó de primero y no Iván Cepeda. León Valencia, analista político, escritor y director de la Fundación Paz y Reconciliación, cree que esta intolerancia corresponde a una fase de transición traumática en la democracia colombiana, pero la considera menor frente a la intolerancia que originó guerras de centenares de miles de muertos, hoy superadas. Tenemos, dice, que normalizar la tolerancia. O sea: convertir la moderación en un principio esencial de la democracia. Sin embargo, no hay una fecha para eso.

“El liderazgo desbocado con la lengua de Gustavo Petro, que todos los días casa una pelea”, piensa León, hace parte de esta transición traumática de la democracia colombiana. Coincido con él en que una “democracia tranquila” pasa porque derecha e izquierda aprendan a aceptar la alternancia en el ejercicio del poder. León lo resume así: si la Presidencia la gana la derecha, la izquierda cuenta con una bancada parlamentaria grande, con Petro y con un mayor conocimiento del Estado. Y si gana la izquierda estará más entrenada para gobernar y la derecha deberá mejorar su capacidad de hacer oposición.

León le dice a la izquierda algo que comparto totalmente: “La aventura de irrespetar la democracia se acabó. La nueva izquierda tiene que tener la convicción de respetar las instituciones democráticas, la separación de poderes, la alternancia política y un capitalismo con economía social sin nacionalizaciones, estatizaciones y golpes a la propiedad privada, que ni en China suceden”.

León también es claro en un tema que cierta izquierda aún no ha comprendido: “Hubo en América Latina un primer ciclo de la izquierda a principios del siglo XXI que se acaba de cerrar. Se inició con Hugo Chávez y se cerró con la captura de Nicolás Maduro. Ese ciclo fue muy negativo. Destruyeron un país como Venezuela, incumpliendo las promesas de transformación social y desarrollo. Vivimos un nuevo ciclo. El Lula de hoy es distinto al primer Lula. También Claudia Sheinbaum es diferente”.

León también le dedica unas palabras al centro. Dice que es una franja amplia, pero que Claudia López y Sergio Fajardo no supieron interpretarla con éxito, a pesar de que han sido buenos gobernantes. Afirma que el centro debe construir organizaciones políticas como la derecha y la izquierda. Califica como un error la salida de Claudia de la Alianza Verde, pues abandonó la tarea de depurarla de sus líderes corruptos. Fajardo tampoco priorizó edificar un partido con calado popular.

@HoracioBrieva