Tras el proceso de desalojo que se llevó a cabo en el antiguo inmueble de Titos Bolos el pasado jueves, una nueva subasta se ha puesto en marcha para definir el futuro del predio ubicado en el norte de Barranquilla.
Este proceso, liderado por la Sociedad de Activos Especiales, a través de Activos por Colombia, se realizará de manera electrónica entre los días 28 y 29 de mayo.
Según la empresa a cargo de la comercialización del inmueble, el objetivo es sacar este bien del “limbo” jurídico en que se encuentra y monetizarlo para que cumpla su fin social.
“Este es un activo para la inversión social que se convirtió en el beneficio particular de algunos por varios años, pero la justicia ha sido enfática; el interés general y la legalidad sobre los bienes incautados a la mafia prevalecen sobre cualquier otro interés”, indicó Activos por Colombia.
A su vez, Constanza Jiménez Calderón, directora de seguimiento y control de liquidaciones de la Sociedad de Activos Especiales (SAE) explicó que “esta subasta obedece a la necesidad de frenar un detrimento patrimonial de más de $2.200 millones en cánones de arrendamiento sin pagar y otros incumplimientos al contrato inicial firmado con ocupante irregular que estaba en el predio”.
De esta manera, aquellos interesados en participar de la subasta podrán hacerlo desde la próxima semana cuando se habilite el registro y verificación por la plataforma Actibid de los documentos y garantías requeridas para poder presentar una oferta.
Posteriormente, a finales de mes, se realizará el análisis financiero de los proponentes y el período de subasta que determinará el cliente con la puja más alta para adquirir el inmueble.
Cabe destacar que el ganador de la subasta se hará con un inmueble que cuenta con 5.032,22 metros cuadrados construidos y 4.533,75 metros cuadrados de lote, distribuidos en cinco locales comerciales.
Según las especificaciones conocidas por este medio, se trata de una construcción de dos pisos con una zona descubierta para parqueaderos, con una antigüedad de 34 años.
Además, el bien cuenta con una bolera amplia, una barra para la distribución de licores, un restaurante dotado con cocina industrial con cuarto frío, oficinas, baños, vestidores, salones amplios y salones pequeños.
El precio actual que se está manejando para la venta del inmueble ronda los $14 mil millones.
Previamente, esta casa periodística pudo conocer que durante el registro de clientes de la subasta que no se hizo en el mes de abril hubo dos oferentes que mostraron interés por adquirir el inmueble.
La controversia sigue
La Iglesia Vida Abundante dio a conocer, a través de un comunicado, que continuarán ejerciendo todos los mecanismos legales, constitucionales, administrativos, disciplinarios, fiscales y judiciales que correspondan para recuperar el control del inmueble.
En ese contexto, la congregación religiosa pidió respeto al debido proceso y el derecho a la defensa.
“El desalojo no puede ser presentado ante la ciudadanía como un simple caso de ocupación irregular, invasión de hecho o resistencia caprichosa a la autoridad”, declaró.
Aseguró que “la permanencia de la Iglesia y de la Fundación en el inmueble estuvo precedida y acompañada de relaciones jurídicas, contractuales, cesiones de arrendamiento, actos de tenencia material prolongada, documentos, actuaciones públicas y una presencia conocida desde 1998”.
De igual manera, mencionó que “en un oficio que mandamos al Congreso de la República se estableció al Ministerio del Interior como garante en la disputa con la SAE del inmueble, así como una vigilancia a la trazabilidad de los avalúos del activo”.
Otros conflictos
En medio de la controversia que ha surgido por el desalojo de la congregación religiosa, se han conocido una serie de denuncias por una presunta estafa por parte de los representantes legales de la Iglesia Vida Abundante.
Vanessa Ariza, quien hizo presencia en el antiguo inmueble de Titos Bolos durante la diligencia de la SAE, el pastor Jorge Freyle les adeudaría cerca de $600 millones a su familia por la venta de un inmueble ubicado en el sector de La Castellana, también en el norte de la ciudad.
“Inicialmente, ellos nos hicieron un abono de $300 millones, pero nunca volvieron a pagar el resto, y se han puesto muchas trabas en el proceso, aunque ya la justicia falló a favor de nosotros”, contó.
Otro de los cuestionamientos corresponde a una lujosa sede de la congregación religiosa en Miami. Según dio a conocer el diario El Tiempo, en Estados Unidos crearon Abundant Life Ministries USA Inc, la cual funciona como extensión de la iglesia en el condominio Cortland South Kendall.
En dicho espacio funciona un condominio llamado Cortland South Kendall y también El Reino de Dios USA Corp.
EL HERALDO consultó al pastor Freyle sobre el caso de la vivienda en La Castellana y se abstuvo de dar declaraciones al respecto. Frente a la sede en Miami, confirmó que se encuentra en funcionamiento, aunque fue enfático en decir que no tiene relación con el caso de B/quilla.


