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Con la nueva subasta para la contratación de energía a 15 años, el Gobierno nacional busca acelerar la incorporación de fuentes de energía renovable al sistema nacional. Sin embargo, este proceso se adelantará “a contrarreloj”, teniendo en cuenta que debe efectuarse en un plazo menor de 3 meses.

El viceministro de Energía, Víctor Paternina, aseguró que la decisión de poner en marcha este proyecto parte de la responsabilidad que recae sobre el Gobierno para adoptar medidas que permitan garantizar la seguridad energética del país.

“La subasta la hemos venido planeando con antelación. Los tiempos están cortos y es un reto, pero eso es reflejo del compromiso del Gobierno nacional para, antes de irnos, dejar asignada esta subasta, que va a garantizar la seguridad energética de los próximos años”, destacó.

En ese sentido, enfatizó que se trata de una “hoja de ruta clara” que se ha estructurado para que el próximo Gobierno solo tenga que implementar y ejecutar.

“El país no se está adaptando, se está transformando en materia energética. Y la subasta permite avanzar en la migración a estas fuentes de energía no convencional. La transición energética está en un punto de no retorno y eso lo marca el plan de gobierno por el cual votaron los colombianos y nos hemos ceñido a eso”.

Señalamientos de gremios

Desde algunos gremios se han lanzado duros cuestionamientos frente al desarrollo de este proceso, teniendo en cuenta que ha dejado por fuera a fuentes de generación tradicionales, generando mayo presión para el sistema energético.

Alejandro Castañeda, presidente de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg), cuestionó la decisión del Ejecutivo de “cerrar” esta convocatoria a largo plazo, teniendo en cuenta los estrechos márgenes entre oferta y demanda.

“Hemos dicho que no debería ser únicamente para energías renovables; debería ser abierta a todas las tecnologías. Este es un sistema que no depende únicamente de los renovables, como se ha demostrado, sino que en momento de estrés depende de térmicas, de hidráulicas, de todo lo que hay a la mano”, anotó.

Recordó que, de forma paralela, también avanza la subasta de cargo por confiabilidad y deseó que ambos procesos se adelanten sin ningún inconveniente: “La situación en la que está el país en este momento es muy frágil desde el punto de vista de energía y el siguiente Gobierno heredaría un problema muy grande desde el punto de vista de racionamiento si estas subastas no salen bien”.

Por su parte, Alexandra Hernández, presidenta de SER Colombia, anotó que estos son procesos cruciales para garantizar la estabilidad del sistema eléctrico en el país.

“Las subastas son importantes que se hagan, porque son la garantía de que van a haber unos contratos de largo plazo, unas flujos de ingresos futuros asegurados que para los bancos son necesarios para hacer los desembolsos que se requiere para iniciar la construcción de estos proyectos”, puntualizó.