Compartir:

Frente al paradero de las propietarias del inmueble intervenido el pasado jueves, mejor conocido como la ‘Casa de los Gatos’, la Alcaldía informó que se encuentra brindándole a Sonia Baraque de Vadalá (madre) y Ana María Vadalá de Baraque (hija) un acompañamiento integral.

“Les hemos hecho seguimiento y acompañamiento con los psicólogos que tenemos en la Secretaría del Distrito, tanto del Chatlemos como de la Oficina de Salud Pública y con psiquiatría”, afirmó la secretaria de Salud del Distrito, Stephanie Araujo.

Le puede interesar: Nuevo balance de los animales rescatados de la ‘Casa de los Gatos’: van 92 perros, 8 felinos y un loro

La funcionaria agregó que el jueves estuvieron en urgencias. Y, actualmente, la señora Sonia está en una institución tratándose por una patología de medicina general y requiere valoración de medicina especializada.

“Ha estado en interconsultas y en valoraciones con psiquiatría también. Ella tiene un problema de una celulitis en miembros inferiores”, agregó la funcionaria.

Araujo recalcó que, una vez se realice el egreso a esta paciente que presenta una patología, se le realizará remisión a su EPS para que reciba atención por el régimen contributivo.

Vivienda en condiciones de salubridad inadecuadas

La Oficina de Gestión del Riesgo pudo determinar que, debido a la falta de mantenimiento en la vivienda donde se realizó el procedimiento, se evidencia presencia de humedad en los muros, lo que permite concluir que la vivienda no es habitable por condiciones de salubridad inadecuadas.

En la losa de la terraza se observó desprendimiento de pintura y del pañete. Asimismo, se identificaron filtraciones que, presuntamente, podrían estar asociadas a aguas lluvias, derivadas de la falta de mantenimiento.

Además: Diez animales rescatados de la ‘Casa de los Gatos’ presentan problemas en la piel; un felino fue diagnosticado con leucemia

Durante la diligencia que se realizó de manera interdisciplinaria, Barranquilla Verde otorgó permiso para la tala de las palmeras que se encontraban a las afueras, dado que eran individuos secos y sin vida.

Varios de estos se encontraban inclinados hacia la carretera lo que ponía en riesgo la integridad de los transeúntes. Dado esto, y debido a que no se pudieron recuperar, se otorgó el permiso de tala.