En los últimos años, Colombia ha venido enfrentando una paulatina pérdida de autosuficiencia en gas natural, aumentando, según analistas del sector eléctrico, el riesgo de un déficit en el suministro.
Se ha advertido que, de acuerdo con las proyecciones del mercado, el faltante de gas podría pasar de alrededor del 5 % en la actualidad a cerca del 20 % hacia finales de 2026, si no entran nuevas fuentes de suministro.
Ante este panorama, el anuncio de la construcción de una planta regasificadora en el corregimiento de Palermo (Magdalena), por parte de Amazónica LNG, representa una noticia positiva, ya que le permitiría al país fortalecer la seguridad energética, así como garantizar el abastecimiento de gas en los próximos años.
Actualmente, Colombia cuenta con la planta de regasificación Spec ubicada en Cartagena, con una capacidad de 475 millones de pies cúbicos diarios; este nuevo proyecto entra a reforzar la capacidad para la importación de gas y fortalecer la seguridad energética del país.
El proyecto contempla una inversión cercana a los $150 millones de dólares para habilitar una terminal terrestre que recibirá gas natural licuado (GNL) transportado en buques metaneros, el cual será convertido nuevamente en gas para ser inyectado al Sistema Nacional de Transporte (SNT) y abastecer distintos mercados energéticos.
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Según la compañía, la planta que entraría en operación en el segundo semestre de 2027 tendría una capacidad inicial de entre 80 y 150 millones de pies cúbicos diarios de gas.
Se estima que el gas importado podría comercializarse en un rango entre USD11 y USD13 por MBTU, dependiendo de la duración de los contratos.

La historia del proyecto
Alberto Consuegra, CEO de Amazónica LNG, recalcó que el proyecto no surgió por la actual coyuntura de déficit de gas en el país, sino como parte de una visión estratégica ligada al desarrollo industrial del puerto de Palermo.
“El proyecto viene gestándose desde hace muchos años. No nace por la coyuntura deficitaria en materia de gas, sino porque Palermo es un complejo industrial, un clúster donde existe necesidad de energía eléctrica y de gas para procesos productivos”, dijo a EL HERALDO.
Consuegra explicó que la idea inicial fue garantizar el suministro energético para atender el crecimiento de proyectos dentro de ese complejo portuario.
Otro de los pilares del proyecto está relacionado con la actividad marítima. “Al ser un puerto se puede atender el suministro de combustible de los barcos que llegan, teniendo en cuenta que el sector marítimo está dejando a un lado combustibles tradicionales y se está moviendo hacia combustibles líquidos y hacia el gas”.
Un tercer aspecto que tuvo en cuenta la empresa para impulsar este proyecto es la cercanía con Barranquilla y su crecimiento económico. Pese a que el proyecto inicial era de 50 millones de pies cúbicos, la visión cambió ante el déficit de gas en el país.
“Cuando aparece la coyuntura deficitaria, se plantea aprovechar esa necesidad y poner al servicio del país, y particularmente de la costa Atlántica, una infraestructura que permita tener gas licuado regasificado conectado al SNT”, agregó.
Sobre la confiabilidad del suministro, el CEO de Amazónica LNG indicó que el proyecto busca responder a la disminución de producción de los campos de gas en Colombia.
“Hoy los campos de gas natural colombiano presentan una fuerte declinación, lo que genera incertidumbre. Nuestra apuesta es ofrecer certeza, con un suministro que todos los días entregue el volumen comprometido”.
Consuegra destacó que la ubicación también fue clave para elegir a Palermo para la construcción de la regasificadora, que tendría una distancia entre la planta y el puente Pumarejo de cerca de 3 kilómetros.
Hub energético en el Caribe
El ex ministro de Minas y Energía Amylkar Acosta celebró la construcción de esta nueva regasificadora en Palermo, la que se sumaría a otras más en la región Caribe.
Advirtió que el déficit de oferta doméstica de gas natural obligará al país en los próximos años a importar gas para cubrir la creciente demanda.
Frente a este panorama, la instalación de nuevas plantas regasificadoras resulta clave para garantizar el abastecimiento energético del país.
“El proyecto de instalar una nueva regasificadora se suma a otras dos iniciativas en la región Caribe: una en Puerto Bahía, Cartagena, liderada por Ecopetrol y Frontera Energy, y otra impulsada por TGI, del Grupo Energía Bogotá, en Ballena, La Guajira. Con estos proyectos, el Caribe se consolida como el hub energético del país”, afirmó Acosta.
Sustitución de gas natural impacta la transición energética: Naturgas
De acuerdo con la presidente de Naturgas, Luz Stella Murgas, entre 2025 y enero de 2026, una parte de la industria en Colombia ha comenzado a sustituir el gas natural por otros combustibles.
De una demanda industrial total de 239 GBTUD, cerca de 38 GBTUD (16 %) dejaron de contratarse, lo que indica que varias empresas migraron hacia otras fuentes energéticas.
“Lo primero que hay que concluir es que la sustitución del gas natural en las grandes industrias ha representado un aumento de emisiones de gases de efecto invernadero de 164 mil toneladas de dióxido de carbono equivalente al año”, expresó la líder gremial.
Un ejemplo de ello, aseguró, es el GLP que se convirtió en el principal sustituto con 50 %, seguido por carbón (23 %), bagazo (11 %), fuel oil (10 %) y electricidad (6 %).
Este cambio se ha presentado en sectores como construcción, alimentos, metalmecánica, papel y bebidas, evidenciando un ajuste del sector productivo ante las condiciones del mercado y la disponibilidad de gas natural en el país.




















