A donde llegara llamaba la atención, pues no todos los días se encuentra en Barranquilla a una de las aves acuáticas más grandes del continente americano. La cigüeña jabirú lleva doce días volando el azulesco cielo característico de ‘La Arenosa’.
Quizás fueron los intempestivos vientos que sacuden a la ciudad o tal vez vio comodidad en los humedales del territorio, pero su llegada, así como su prolongada estadía, sigue siendo un misterio para las autoridades ambientales.
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Estuvo alrededor de tres días en Alameda del Río, lugar en donde, se rumorea, un residente la alimentó con un tanque repleto de pescado. Parecía su hogar. Se posicionó en los altos complejos residenciales y caminó el bulevar. Solo su extraña presencia atrajo tumultos de personas que la rodeaban y le tomaban fotos.
“Fue un momento sorprendente, porque nunca había visto un ave así, de esas dimensiones”, recordó, bastante asombrado, el residente Elkin Camargo en su momento.
En aquel entonces, su arribo a aquellos lares correspondía a una migración transitoria. Sin embargo, a los días el ave se trasladó a la zona de Villas de San Pablo, ubicada en el suroccidente del Distrito. Allí encontró, también, comida, hidratación y un tumulto de curiosos que rápidamente reportaron su presencia a las autoridades.
Hasta ese momento, funcionarios de los organismos ambientales de la ciudad, como Barranquilla Verde y la Corporación Autónoma del Atlántico (CRA), continuaban el seguimiento y el monitoreo del individuo. Capturarlo fue, desde entonces y actualmente, una de las últimas opciones.
Su tercera parada fue en el sector Los Ángeles II y se llegó a pensar que iba, finalmente, a alzar vuelo y tomar ruta hacia el Canal del Dique, el cual es el hábitat habitual de estas especies en el Atlántico debido al agua dulce del río.
Pero no fue así, pues a la impredecible ave, durante esta semana, se le ha visto por el otro lado de la ciudad: Barrio Abajo, Vía 40, la Aduana, La Luz, Rebolo y La Unión han sido sus paradas, en las que también ha causado asombro y solidaridad en una comunidad que lo demuestra a través de la alimentación.
Primer comité
Su prolongada presencia motivó la realización del primer comité llamado ‘Mesa de Expertos’ convocado por Barranquilla Verde. Contó con la presencia de la Corporación Autónoma del Atlántico (CRA), expertos de la Universidad del Atlántico y el Zoológico de Barranquilla para establecer los pasos a seguir con este individuo y salvaguardar su vida.
Durante la reunión, los encargados evaluaron las hipótesis de su llegada. Y se llegó a la teoría de que el ave habría estado en cautiverio.
“Ya van 12 días desde que apareció, y ese comportamiento de permitir el contacto con la gente nos puede estar indicando que posiblemente el animal pudo haber estado en cautiverio anteriormente”, explicó Joe García, biólogo de la CRA a EL HERALDO.
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Hasta el momento, no se evalúa capturarla, puesto que, según lo conversado, podría afectar al animal.
“Dentro de las recomendaciones importantes que se dieron en el comité por los expertos está que cualquier intento de hacer una recaptura para posteriormente reubicarlo debe hacerse bajo todos los lineamientos técnicos, porque no es fácil. No es fácil generar esfuerzos de captura, pues podríamos terminar afectando al espécimen que queremos proteger”, aseveró García.
De esta forma, decidieron que continuarán con el monitoreo y plantearon continuar informando a las personas para que no alimenten a la cigüeña.
“Las personas le están dando alimento, y eso lo perjudica, porque, aunque encuentra una fuente de comida, quizás no es la que requiere. No lo nutre como debe ser y el animal se va a acostumbrar a estar en medio de las personas”, explicó a su turno Luis Téllez, biólogo de Barranquilla Verde.


